El vídeo viral de unas prostitutas airea los 15 prostíbulos de Pedro Sánchez y Begoña Gómez
Las trabajadoras sexuales denuncian el “patológico cinismo” del presidente del Gobierno e irrumpen en plena precampaña con un demoledor mensaje contra el PSOE.
Pedro Sánchez y Begoña Gómez durante el ya famoso acto de Fuenlabrada.
Pedro Sánchez se ha pasado años vendiendo el cuento del feminismo de Estado y del PSOE, del “solo sí es sí”, de la abolición de la prostitución y ahora de la campaña del amor. Ahora le estalla en la cara, en plena precampaña del 29N, un vídeo de trabajadoras sexuales de la plataforma Stop Abolición que se ha viralizado en redes y que le recuerda, sin anestesia, de dónde viene parte del patrimonio familiar de su esposa.
El mensaje es demoledor en plena precampaña. Varias mujeres con camisetas de “#StopAbolicion. Libertad, Voz, Respeto” se dirigen directamente al presidente. Una de ellas se presenta: “Hola, soy Pamela y soy trabajadora sexual”. Y van al grano las cuatro protagonistas del video que se ha viralizado:
“Aún estamos en shock después de cuatro años y cuatro intentos de ley criminalizadora desde tu Gobierno y desde tu partido, el PSOE. Tú, que has tenido el trabajo sexual cerca en tu familia, es imposible que desconozcas que es una actividad diversa, variada y siempre mal informada. Los clubs no son campos de concentración de mujeres. Si alguien puede desmentirlo, tú y tu mujer sois las personas idóneas para hacerlo. Hemos hablado con tres ex trabajadores y visitado más de 15 locales que gestionó en algún momento tu familia. Has puesto a nuestras familias y proyectos de vida en peligro, a sabiendas de una realidad que no te es ajena. El sentimiento que nos queda es de profundo y sincero miedo… de cerca tu patológico cinismo”.
El vídeo, que circula desde hace días y se ha disparado en X ya suma decenas de miles de visualizaciones, recuerda lo que se conoce desde hace años: el padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez Serrano, y otros familiares gestionaron o estuvieron vinculados a varios locales de alterne y saunas donde se ejercía la prostitución. Las propias trabajadoras sexuales aseguran haber comprobado esa “ruta” de primera mano. Mientras el PSOE intentaba (y fracasaba) cuatro veces imponer una ley abolicionista que, según ellas, criminaliza a quienes ejercen de forma voluntaria, el entorno familiar del presidente conocía de cerca ese mundo.
El contraste es sangrante. Sánchez y su Gobierno han convertido el abolicionismo en bandera feminista. Han gastado millones en planes que apenas recolocan a unas pocas mujeres, han hablado de “campos de concentración” y de violencia estructural, y han intentado tipificar como delito casi cualquier forma de facilitación del trabajo sexual. Al mismo tiempo, el mismo presidente que presume de “feminismo” y de campaña del amor se ve señalado por las propias afectadas: tú sabes perfectamente cómo funciona esto porque lo has tenido en casa.
El vídeo no solo destroza la narrativa. La convierte en hipocresía flagrante. Mientras Alberto Nuñez Feijóo le recuerda las “prostitutas con dinero público” del caso Ábalos-Koldo y las orgías de pandemia también del Tito Berni, y mientras Cayetana Álvarez de Toledo lo cita en actos de precampaña, las propias trabajadoras sexuales le dicen a la cara que su política les genera “miedo profundo y sincero” y que su cinismo es “patológico”.
En plena campaña electoral, cuando Sánchez intenta reconstruir su imagen de defensor de las mujeres y de la “España que avanza”, este material se le ha vuelto en contra con una fuerza que ningún adversario político había conseguido. No es un dossier de la oposición. Son las propias prostitutas las que le recuerdan que parte del patrimonio familiar de su esposa está ligado a ese negocio que él quiere abolir de palabra… mientras lo conoce de cerca.
La ironía es perfecta para exponer de nuevo las mentiras y manipulación de Sánchez y de todo el sanchismo mediático y político. El partido del “amor” y del feminismo de Estado recibe un dardo envenenado precisamente de aquellas a las que dice querer “liberar”. Y el vídeo, lejos de apagarse, sigue creciendo. A Sánchez le ha estallado en campaña.