| 22 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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María del Monte
María del Monte

El gran trabajo de María del Monte, su madre

Son horas muy amargas para la mejor intérprete de sevillanas, pero cuando mañana mire hacia atrás se tiene que sentir feliz por el maravilloso oficio de hija realizado.

| Jesús Manuel Ruiz Chismógrafo

 

María del Monte atraviesa el momento más duro de su vida. Este sábado fallecía la persona más importante en su carrera y en su vida. Bibiana Algaba se ha ido con 95 años. Cuidada, querida y arropada por los suyos pero en especial por su hija María. La que siempre ha estado. En todos los momentos. Incluso cuando María no lo pasaba bien, también estaba con su madre.

María del Monte ha dicho en sucesivas ocasiones que ella le debe mucho a su madre por todo lo que ha hecho a lo largo de su carrera. Una moneda que le ha devuelto la hija a la la madre. Con creces y porque le ha nacido. El gran trabajó de María del Monte ha sido estar con los cincos sentidos cerca de su madre desde la razón y el sentimiento. Es un día duro para la mejor intérprete de sevillanas pero cuando mañana mire hacia atrás, se tiene que sentir feliz por el oficio de hija realizado.

Este último año ha sido de una enorme dureza para la familia Del Monte. María ha pedido a sus dos hermanos. Y ha tenido que “torear” esta tristeza en soledad. Con los suyos cercanos lloraba pero con su madre mostraba la mejor cara. La artista decidió que no quería que su madre supiese el fallecimiento de sus dos hermanos. El primero perdía la vida a finales de 2020 y el segundo este pasado mes de mayo.

 

 

“Está en Madrid trabajando. Vendrá en unos días”. Era la repuesta de María a su madre cuando le preguntaba por su hermano. Tiempo después tuvo que utilizar este mentira piadosa para decirle que su segundo hermano también se encontraba en la capital. Dolor por partida doble. El derecho a estar triste no lo ha tenido María del Monte estos últimos meses. Ha tenido que disimular para hacer feliz a la persona que ayer la dejaba huérfana.

Los restos morrales de Bibiana Algaba se han velado en su Sevilla. La que Bibiana llevaba en el alma. Su Feria de Sevilla, con su silla en caseta viendo pasar el devenir de la gente y el tiempo. Maquillada, pendiente largos y muy arreglada. Una señora.

Así lo quiso Bibiana y así lo consiguió María. Al tanatorio S30 se han trasladado amigos para darle el abrazo a María del Monte. Hoy ya puede llorar sin disimulo. Mañana empezará a hacer balance del gran trabajo que ha hecho.