| 13 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Isabel Preysler, ¿la mano que mece la cuna?
Isabel Preysler, ¿la mano que mece la cuna?

Estalla la guerra entre Mario Vargas Llosa y sus hijos por culpa de unas fotos

Mario Vargas Llosa y sus hijos no se llevan bien. Gonzalo y Morgana se distanciaron totalmente de su padre cuando abandonó el hogar familiar para unirse a Isabel Preysler. Es la guerra.

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Ha empezado la guerra entre Mario Vargas Llosa y uno de sus hijos. Concretamente, Gonzalo, a quien no le ha hecho ninguna gracias que sus dos hijas aparecieran en una foto publicada junto a Isabel Preysler y Tamara Falcó. La instantánea fue tomada durante una entrega de premios a la que las jóvenes asistieron para ver a su abuelo. Sin embargo, su padre asegura que no sabían que habría fotógrafos y, mucho menos, que las imágenes que allí se captaran iban a hacerse públicas.

Con dureza, con mucha dureza ha cargado Gonzalo Vargas Llosa contra Isabel Preysler, a quien considera la culpable de lo sucedido para favorecer a su revista de cabecera: “Mis hijas y yo estamos muy sorprendidos con las fotos que se publicaron en la revista ¡Hola! el día de hoy. Mis hijas no tenían idea que habría periodistas en el homenaje académico a su abuelo en Nueva York, y mucho menos que ¡Hola! publicaría fotos de ellas con la señora Preysler. De lo contrario, no hubiesen aceptado ir al premio. Si lo hicieron, es exclusivamente por el cariño y admiración que le tienen a su abuelo.

Este reportaje es una penosa ilustración más de la capacidad de la señora Preysler para manipular a las personas para sus propios fines: en este caso, para dar la impresión - muy falsa, por cierto - que tiene una relación con mis hijas. Pero la verdad es muy distinta. En estos dos años y medio desde que comenzó su relación con mi padre, la señora Preysler no ha invitado ni una sola vez a mis hijas a comer o a cenar en privado para poder conocerlas. Eso es exactamente lo que hubiese hecho si quisiera establecer una relación genuina y transparente con ellas. Y no lo ha hecho porque su único interés es la publicidad… Desgraciadamente, dado el uso comercial que han hecho de mis hijas - sin su permiso - la señora Preysler y ¡Hola! en el futuro dudo mucho que ellas acudan a eventos públicos donde se pueda repetir esta lamentable situación”.

Sin duda, nada ha cambiado desde que el escritor decidiera separarse para unirse a la celebrity. Dos de sus hijos, Gonzalo y Morgana, apenas tienen contacto con él. No han encajado que su padre se fuera con Isabel dejando a su madre. Al parecer, Mario mantenía muy bien las apariencias y se mostraba como un marido atento y solícito hasta que le captaron en unas imágenes del brazo de Preysler saliendo de un restaurante.

Y a propósito de la foto de la discordia, Vargas Llosa ha declarado que sus nietas, Josefina, Aitana y Ariadna “sabían perfectamente que yo estaría acompañado por Isabel y yo mismo les advertí que habría fotógrafos en el acto… Sugerir que cayeron en una emboscada o que la señora Preysler se benefició económicamente con aquellas fotografías es una calumnia”. Como puede comprobarse, las espadas están más en alto que nunca.