| 14 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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José Antonio Avilés
José Antonio Avilés

El "exnovio" de Avilés lo deja con el culo al aire y destapa sus mentiras

Antonio Vega, examigo con derecho a roce de José Antonio Avilés, está desmontando todas las versiones del colaborador de "Viva la vida".

| Isabel Rábago Chismógrafo

 

 

José Antonio Avilés se ha convertido en el gran protagonista del verano. Tras anunciar hace un fin de semana, entre lágrimas y en pleno directo a Emma García que su novio le había dejado cinco minutos antes de comenzar el programa Viva la vida, el interés por su vida privada ha incrementado notablemente. El colaborador de televisión, que está estudiando periodismo, creyó que su expareja "jamás daría el paso de salir a un plató de televisión" pero erró.

Su expareja se ha convertido en el invitado estrella de Sálvame y en cada una de sus intervenciones nos ha desvelado datos que nos ha dejado sin palabras y absolutamente fuera de juego, al menos a esta que escribe. De Avilés una ya se espera lo que sea, su necesidad de ser el foco de atención no es cubierta por la gran cantidad de información que lleva fin de semana sí y fin de semana también a Viva la vida.

A Avilés siempre le ha gustado ser personaje, más allá de un mero contador de historias, pero en esta ocasión parece que el asunto se le ha vuelto a escapar de las manos. Gracias al estilista Antonio Vega nos hemos enterado de que esa relación de "novios", tal y como siempre la ha verbalizado el colaborador, se trataba de una amistad con derecho a roce en donde el compromiso no tenía cabida.

 

De igual manera hemos asistido a la confesión de otra de las fantasías de Avilés cuando afirmó delante del estilista y de varios amigos "que él era el ideólogo de la serie de Rocío Carrasco". A partir de aquí todo vale, desde que él es la estrella mediática de Mediaset "me llegó a decir que había renovado con la cadena por cinco años", hasta que a su salón de peluquería iba a ir Teresa Campos: "Me pidió que cerrara el local para luego decirme que un problema técnico impedía que acudiera a la cita".

Las cosas de Avilés son así. Los que estamos acostumbrados a sus fantasías motivadas por esa necesidad de reconocimiento no nos sorprende, aunque comprendo que para el público esto sea divertido. El colaborador no pasa por su mejor momento y guarda como oro en paño gran cantidad de facturas, fotografías que demostrarían que Avilés le pagó de todo al que él creía su novio "un maletín de maquillaje valorado en 800 euros, el aire acondicionado de su peluquería, viajes a Galicia, a Málaga, deportivas, vaqueros de marcas muy caras".

Pero nada habría sido suficiente para retener a su lado. Lo que nos hace plantearnos ya no las mentiras de Avilés sino el pensar que un estilista con bastantes más años que el colaborador se dejaba querer por un José Antonio que mendiga su compañía a cambio de regalos. Y llegados a este punto nos preguntamos: ¿Quién utilizó a quién? ¿Se trataba de una relación interesada?

El colaborador que está siendo testigo de como su vida personal por fin tiene cabida en los programas de entretenimiento de la cadena guarda silencio consciente de que este fin de semana le toca trabajar en Viva la vida. Allí hablará, enseñará e intentará convencernos una vez más que lo que dice es la verdad. Lo que pasa que esto es ya cuestión de fe y es que tanto va el cántaro a la fuente…