| 23 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

× Portada España Investigación Opinión Medios Chismógrafo Andalucía Castilla y León Castilla-La Mancha C. Valenciana Economía Deportes Motor Sostenibilidad Estilo esTendencia Salud ESdiario TV Viajar Mundo Suscribirse
Iñaki López y Cristina Pardo protagonizaron el momentazo en Más vale Tarde.
Iñaki López y Cristina Pardo protagonizaron el momentazo en Más vale Tarde.

El homínido iñaki López no necesita un sustitutivo de amor con 6 pilas de petaca

El presentador de La Sexta, marido y padre de los hijos de la también presentadora Andrea Ropero, no tiene problemas a la hora de hablar de sus dotes sexuales y Cristina Pardo casi se muere.

| Candela Alba Chismógrafo

Qué Iñaki López saca de vez en cuando su cara más divertida a pasear en directo bien lo saben Dani Mateo (cuando le da el relevo desde Zapeando a Más Vale Tarde) y Cristina Pardo, que comparte programa y momentazos día sí y día también.

Pero este miércoles la cosa fue tan lejos que la presentadora sufrió un ataque de risa que le impidió prácticamente a hablar. Y todo comenzó hablando del divorcio de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, lo que hacía difícil prever que pudiera estar al borde de morir de risa...

Y es que después los exduques de Palma tocaba hablar de consoladores y López comenzó la guasa entre bromas y veras, asegurando que se negaba a tratar el asunto: "Prefiero que nos los saquéis y que sigan dónde están", clamaba mientras su compañera contraatacaba asegurando que los sacaban para que se "aprecie que es un señor del siglo XIX" y añadiendo que "los prefieres bien lejos de tu mujer", que no es otra que la también presentadora de La Sexta, Andrea Ropero.

 

En este punto Iñaki López decidió jugarse el todo por el todo provocando el jolgorio a su alrededor y asegurando ser "un señor muy tradicional" ("vive en Atapuerca", matizaba Pardo) y desatando las risas aleando que "las nuevas generaciones usan unas adminiculas de ferretería que esto nunca ha hecho falta en sus tiempos. Lo tengo perfectamente hablado en casa. Nunca seré sustituido por una roomba del amor".

 

Ante el ataque de risa de su compañera de mesa que no podía contener las carcajadas, Iñaki López no hizo sino crecerse: "No necesito para nada un sustituto del amor con seis pilas de petaca, os estáis equivocando. Si no llegáis, es vuestro problema, en mi caso no hace falta", clamaba reclamándose como "homínido" y moviendo sus dedos gráficamente.