El truco viral para transformar tus Havaianas sin comprar otras: "Solo necesitas unos pendientes"
La creadora de contenido Pau Carrera propone personalizar las Havaianas con un truco sencillo que conecta con la gran tendencia del calzado del verano

La creadora de contenido Pau Carrera transforma unas Havaianas básicas con pendientes y collares que ya tenía en casa, un truco fácil para darles un aspecto único y muy veraniego.
Las Havaianas han dejado definitivamente de ser unas chanclas reservadas para bajar a la piscina. En el verano de 2026 aparecen combinadas con vestidos fluidos, pantalones de lino, bermudas, prendas de sastrería e incluso estilismos urbanos que hace unos años habrían exigido una sandalia mucho más formal. La clave está en esa mezcla aparentemente contradictoria entre comodidad, sencillez y cierta intención estética.
En medio de este regreso, la creadora de contenido Pau Carrera ha compartido una idea especialmente fácil de replicar: transformar las Havaianas que ya tenemos en casa utilizando pendientes o un collar. No exige comprar un modelo nuevo, no requiere herramientas y permite cambiar su aspecto en cuestión de minutos.
La propuesta encaja con dos tendencias que están dominando la temporada: el regreso de las chanclas de goma y la personalización mediante charms, abalorios y pequeños objetos colgantes. Las Havaianas se han consolidado como uno de los calzados imprescindibles del verano de 2026 y ya no se limitan a los looks de playa, sino que aparecen integradas en estilismos de ciudad.
Pau Carrera revela el truco para personalizar las Havaianas con pendientes
El proceso que muestra Pau Carrera parte de unas sandalias básicas y unos pendientes de aro con pequeñas figuras decorativas. Basta con enganchar los aros en uno de los laterales de la tira para que los pendientes queden suspendidos sobre el pie.
"Solo vas a enganchar los aritos en el lateral de la sandalia. Así de fácil."
La creadora opta por colocar cinco, aunque la cantidad puede adaptarse al resultado deseado. Uno o dos pendientes pequeños mantienen una estética minimalista; varios charms metálicos, conchas o piezas de colores consiguen un efecto más maximalista y personal.
No es necesario que los pendientes formen una pareja. De hecho, esos aros sueltos que suelen quedarse olvidados en el joyero pueden convertirse en los mejores candidatos para probar la idea. Lo importante es comprobar que el cierre queda bien sujeto y que ninguna pieza roza la piel al caminar.
La personalización de chanclas con adornos ya se ha convertido en una corriente reconocible esta temporada. Algunas firmas han lanzado complementos específicos con soles, conchas, pompones, flecos y detalles nacarados para modificar sandalias básicas, confirmando que los charms han saltado de los bolsos y las zapatillas al calzado veraniego.
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Las Havaianas de Pau Carrera también pueden llevarse como una tobillera
La segunda versión del truco utiliza un collar. Pau Carrera explica que hay que elegir uno cuyos eslabones permitan introducir los aros o sujetarlo alrededor de la tira de la sandalia. El efecto final recuerda a una tobillera integrada en el propio calzado.
"Lo puse alrededor de la sandalia y me quedó como una especie de tobillera que me encanta."
Esta opción funciona especialmente bien con cadenas finas, collares de cuentas o piezas que incorporen pequeños colgantes. El resultado cambia según el material: una cadena dorada puede elevar unas Havaianas negras o marrones, mientras que las cuentas de colores potencian una estética más playera y desenfadada.
La idea también permite reutilizar accesorios que apenas se llevan. Ese gesto convierte el truco en una alternativa creativa frente a la compra impulsiva: en lugar de estrenar unas chanclas nuevas, se modifica un básico disponible en el armario.
Una de las razones por las que esta propuesta funciona es que las chanclas viven una auténtica rehabilitación estética. Durante años estuvieron asociadas casi exclusivamente a la playa, pero las firmas de moda y el estilo urbano las han colocado junto a vestidos midi, faldas largas y pantalones amplios. Incluso los modelos más sencillos se combinan ahora con prendas cuidadas para introducir un contraste relajado.
Las Havaianas personalizadas pueden llevarse con un vestido blanco, un conjunto de lino o unos vaqueros rectos con camiseta básica. Los pendientes deben actuar como el detalle inesperado, no competir con demasiados accesorios. Cuando las sandalias concentran colores, brillos o colgantes, el resto del estilismo funciona mejor con líneas limpias.
Aunque el truco es sencillo, conviene cuidar el montaje. Los pendientes deben quedar completamente cerrados, sin puntas salientes ni piezas que puedan engancharse en la ropa. El collar tampoco debería quedar demasiado holgado, ya que podría arrastrarse o engancharse durante la marcha.
Además, este tipo de personalización funciona mejor para paseos tranquilos, terrazas o looks urbanos que para caminar largas distancias. Los adornos son decorativos y no deben alterar la sujeción de la sandalia ni molestar entre los dedos.