TVE mata su joya de la corona y Antena 3 vuela con Sueños de libertad

La Promesa se desploma y suma un nuevo fracaso para la televisión pública sanchista que capitanea sin rumbo José Pablo López

Los protagonistas de la serie 'La promesa' en septiembre de 2024.Europa Press

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La tormenta perfecta ha estallado en La 1 de TVE. La Promesa, la que fue mimada como joya de la corona por José Pablo López, atraviesa uno de sus peores momentos: encadena dos meses por debajo del millón de espectadores, y la tendencia es clara… y descendente. Mientras tanto, su gran rival en la ficción diaria, Sueños de libertad (Antena 3), sigue liderando con paso firme y sin apenas ceder audiencia, ni siquiera en los meses de consumo más flojo.

Aunque las dos series no comparten franja horaria, sí compiten por la atención y fidelidad del mismo tipo de espectador, y en esa carrera la ficción de Antena 3 juega con ventaja aplastante. Desde su estreno, Sueños de libertad ha sido sinónimo de liderazgo, constancia y fidelidad. Y lo más preocupante en Prado del Rey: no ha perdido esa hegemonía ni siquiera durante los tramos de menor encendido televisivo.

Evolución de las audiencias.elaboración propia

La caída de La Promesa no es algo puntual. Ya durante la temporada anterior mostró síntomas de agotamiento, registrando bajadas por debajo del millón de espectadores en varias ocasiones. Pero lo que está ocurriendo ahora parece más estructural que coyuntural. Ni las tramas, ni los personajes, ni el empuje promocional están funcionando como se esperaba.

En cambio, en Atresmedia la historia es otra: Sueños de libertad se ha convertido en el gran fenómeno de la sobremesa. Datos sólidos, personajes que enganchan y una narrativa ágil que ha conseguido algo cada vez más complicado: fidelizar a una audiencia masiva en una televisión generalista.

La gráfica que acompaña este artículo habla por sí sola: refleja la caída en picado de La Promesa en lo que llevamos de 2024.

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Y en medio de todo esto, la pregunta que ya se empieza a murmurar en pasillos y despachos de RTVE: ¿qué será lo siguiente?