Cuatro
"Rata traidora": saltan chispas en directo entre Pablo Fernández (Podemos) y Ramón Espinar
El portavoz de la formación morada y el ex dirigente de Podemos intercambian reproches tras tratar las acusaciones sobre las falsificaciones de currículums en el Congreso.

Pablo Fernández y Ramón Espinar
La polémica por la presunta falsificación en los currículums de algunos cargos públicos ha encendido aún más los ánimos, sobre todo, en la izquierda. En este contexto, el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, y el exdirigente de la formación morada, Ramón Espinar, protagonizaron un tenso enfrentamiento marcado por acusaciones cruzadas sobre la tendencia que ha tomado este último hacia la línea de opinión sanchista.
Fernández ha aprovechado varias intervenciones en estos últimos meses para cargar contra el PSOE, sobre todo, en el marco del caso Koldo, acusando directamente al partido sanchista de estar “hasta las cejas de corrupción”. Una posición que refleja la tremenda crítica que se está ejerciendo desde Podemos, teniendo en cuenta su posición, al ser uno de los partidos 'aliados' en el Gobierno.
Ramón Espinar, quien fuera miembro del partido morado, ha mostrado su defensa ante la gestión que ha realizado Pedro Sánchez en medio de un clima político complejo. Además, el colaborador nunca ha dudado en alabar el trabajo del presidente al frente del país. Una posición que no ha sentado nada bien en el núcleo de Podemos y esto se ha podido ver reflejado en el programa de Cuatro, En boca de todos.
Pablo Fernández fue muy directo contra el colaborador: "Te gustará más o te gustará menos. Yo entiendo que tú ahora defiendas las tesis, ya no de Sumar, sino del Partido Socialista". Y la respuesta de Ramon Espinar fue en tono irónico: "De Vox, de Vox". Sin embargo, no se quedó ahí y le soltó este dardo al militante morado: "Tú dices que soy del PSOE y ahora en las redes sociales ya sí dicen lo de rata traidora. Esa es la división de trabajo cínica que lleváis haciendo años".
Este nuevo choque entre figuras de la izquierda evidencia, aún más, la profunda descomposición de un bloque político marcado ahora no solo por la corrupción ajena, sino por la desconfianza interna y la falta de credibilidad.