equipo de opinión
Otro escándalo en RTVE: un candidato de Podemos aparece como "bombero experto"
La cadena pública se repite en la polémica al presentar militantes afines como ciudadanos neutrales, ocultando sus vínculos partidistas y acrecentando las dudas sobre la independencia de los programas informativos
'Marcos', el experto bombero que es también miembro de Podemos
RTVE ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras presentar como bombero experto en el programa Malas Lenguas a un hombre, Marcos Gómez Carpintero, que en realidad había sido candidato de Podemos en las elecciones municipales de Arenas de San Pedro (Ávila) en 2023. Su militancia política se ocultó a la audiencia, presentándole únicamente con su nombre de pila. En la tele de todos era, simplemente, Marcos.
El caso se suma a la larga lista de denuncias por manipulación que acumula la cadena pública, cada vez más cuestionada por su tratamiento informativo.
En apenas 24 horas, RTVE también dio voz en 'Malas Lenguas' a un delegado de la Conferencia General del Trabajo (CGT), de claro corte izquierdista, también como bombero experto y, en Mañaneros 360, a un candidato por IU en las elecciones municipales de 2011 en Laguna de Duero (Valladolid) como testigo anónimo de los incendios. El primero culpó a Franco de los incendios y el segundo pidió la dimisión de Alfonso Fernández Mañueco, presidente popular de Castilla y León.
La práctica de presentar a dirigentes o simpatizantes de la izquierda como simples afectados o expertos ha generado indignación entre la oposición y entre profesionales del propio ente, además de entre los ciudadanos que se han percatado de los hechos. Las críticas apuntan a que la televisión pública, en lugar de reflejar pluralidad, se ha convertido en un instrumento al servicio del Ejecutivo de Sánchez.
En el caso del bombero podemita, las redes sociales destaparon rápidamente que el supuesto experto había concurrido en la lista de la formación morada en su localidad. La revelación obligó a RTVE a rectificar, aunque sin ofrecer explicaciones convincentes sobre la falta de transparencia en la presentación de los invitados.
Este episodio recuerda a otros similares en los últimos meses, cuando manifestantes próximos a Unidas Podemos fueron introducidos en programas como si fueran ciudadanos neutrales, o cuando sindicalistas afines al PSOE se presentaron como analistas independientes en debates laborales. Una dinámica que erosiona gravemente la credibilidad de la corporación.