Miguel Ángel Revilla desafía al Rey Juan Carlos: "A muerte"
A sus 83 años, el político reaparece y pone sobre la mesa su modo de vida, entre otras cosas para dejar en evidencia a su Emérito denunciante...

Miguel Ángel Revilla en 'Y ahora Sonsoles'.
Aunque en mayo los letrados del Rey Juan Carlos proclamaron a bombo y platillo que demandarían a Miguel Ángel Revilla en un juzgado madrileño, tras el fiasco del acto de conciliación en Santander donde el expresidente cántabro se plantó firme y se negó a desdecirse de sus palabras, tildadas de "difamatorias" sobre el padre de Felipe VI, vertidas entre mayo de 2022 y enero de 2025, el Emérito exigía una rectificación y 50.000 euros de indemnización, pero la realidad es que Revilla sigue sin recibir noticia alguna de esa supuesta demanda.
Así lo soltó este martes en su regreso al plató de Y ahora Sonsoles, donde, lejos de achantarse, se reafirmó con uñas y dientes en su opinión sobre el Monarca. “Para mí era un ídolo. Había oído rumores, cosas que medio creía, pero no para crucificarlo; eran líos personales con su mujer, todo el mundo sabía que andaba de flor en flor, pero en casa, poco y nada. Ahora, de eso a amasar una fortuna descomunal con dinero fuera… lo primero es ser honesto”, disparó sin pelos en la lengua.
“El que mete mano en lo de todos merece un castigo doble. Cuando empecé a tener pruebas, gente que me contó cómo vivía a todo tren… tengo motivos para estar indignado. Ha sido el chasco de mi vida”, confesó, subrayando que el Emérito, por su posición, debería haber sido un modelo de conducta intachable, algo que, según él, brilla por su ausencia.
Sin un ápice de miedo, Revilla remató: “Leo por ahí que tiene mil millones de patrimonio. Estoy obligado a denunciarlo”. Y lanzó un consejo al aire: “Si fuera el Rey, traería de vuelta todo lo que tiene fuera, donaría lo ganado de forma turbia. Vale más dejar una buena imagen que mil millones”.
“Cada día miro el buzón esperando esa demanda que no llega. Ya me he gastado una pasta. Que él decida si va en serio, porque yo no me retracto de lo que digo, que es verdad. Y ojo, que otros han dicho cosas más gordas”, sentenció, dejando caer que, por ahora, no hay rastro de la acción legal de Juan Carlos I.
Tras su paso por el programa de Sonsoles Ónega, Revilla atendió a las cámaras de Europa Press y dejó claro que no se rinde: “Voy camino de los 83 y siempre me he rebelado contra lo injusto. Denuncio lo que me parece mal. Habrá quien me apoye y quien no, pero digo lo que pienso y lo defiendo a muerte”.

Juan Carlos I.
Preguntado si el Emérito habrá dado marcha atrás en su plan de demandarlo, se encogió de hombros: “Eso que se lo pregunten a él”. Y repitió: “Bajo al buzón a diario, abro, y nada. No sé si esto tiene fecha de caducidad, pero no voy a estar en ascuas dos años, ¿no?”, soltó con un punto de hartazgo.
En los últimos días se ha filtrado que el Rey Juan Carlos planea montarse una juerga en alta mar con sus amigos del alma cuando vuelva a Sanxenxo, con marisco de la Ría a tutiplén. “Que aproveche. ¿Qué más voy a decir que no haya dicho?”, zanjó Revilla con sorna.
“La diferencia entre él y yo está clara. Yo vivo en El Astillero, pago mis impuestos, soy un tipo normal que cumple las leyes y no hace daño a nadie. Pero lo de él últimamente… en fin, deja bastante que desear”, remachó con su habitual tono directo.