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Sarah Santaolalla: RTVE se vuelca en proteger a la activista y excandidata del PSOE
El organismo público ha emitido un comunicado en defensa de dos tertulianas afines al oficialismo, presentando las críticas como ataques machistas. "Hay que hacerlo para que no se normalice ser un cabroncete", dice la colaboradora.

La tertuliana Sarah Santaolalla, en una conferencia en la sede de la UGT
El Consejo de Administración de RTVE ha decidido dar un paso insólito en defensa de dos de sus colaboradoras habituales, Sarah Santaolalla y Laura Arroyo, ambas de perfil marcadamente alineado con el discurso sanchista. El comunicado corporativo ha sido interpretado como una muestra de entreguismo político disfrazado de lucha feminista.
El caso de Sarah Santaolalla es especialmente polémico. Santaolalla se ha convertido en una de las tertulianas más visibles y polémicas en los espacios de debate de la cadena pública y su falta de preparación profesional ha alimentado las sospechas sobre favoritismo y blindaje mediático.
En el comunicado, RTVE asegura que sus colaboradoras son objeto de “ataques intolerables” en redes sociales y medios críticos. La corporación describe las críticas como “sexistas” y propias de una campaña de acoso organizada. Sin embargo, omite que gran parte de los reproches cuestionan su falta de independencia y su alineamiento político.
"No es inocente que precisamente sean dos mujeres las que reciban descalificaciones ofensivas y soeces que demuestran un grado de misoginia y machismo que ninguna sociedad democrática puede permitir y que RTVE combate como uno de sus fines esenciales de servicio público", se lee en el escrito hecho público por la Corporación
Lejos de rebajar la tensión, la propia Santaolalla salió a reforzar ese discurso victimista. “Estoy preparada para todo”, ha declarado reafirmándos en estar sufriendo “una campaña de acoso” en su contra. Para la tertuliana, las críticas obedecen a que “una mujer libre y con voz propia incomoda a determinados sectores reaccionarios”. "Hay que hacerlo, hay que hacerlo para que no se normalice ser un cabroncete", ha reseñado con su habitual demostración de locuacidad la colaboradora. El problema, según denuncian voces ajenas a RTVE, no radica en el género de Santaolalla, sino en el evidente conflicto de intereses.
Laura Arroyo, otra militante
La otra colaboradora mencionada en el comunicado, Laura Arroyo, también ha sido defendida como víctima de una campaña coordinada. Militante ideológica de larga trayectoria, Arroyo es igualmente asidua en espacios de debate donde RTVE da voz a perfiles estrechamente vinculados con la izquierda más radical.
Con este movimiento, RTVE reitera un patrón conocido: intervenir de manera selectiva para reforzar a los suyos mientras ignora cualquier otra polémica que afecte a tertulianos o colaboradores de diferente signo ideológico. La defensa corporativa no busca proteger la pluralidad, sino blindar un discurso oficialista que cada vez cuesta más disimular.
El resultado final es una RTVE más cuestionada que nunca. La cadena pública, sostenida con dinero de todos los contribuyentes, parece haberse convertido en un espacio al servicio del sanchismo y sus afines, incluso cuando eso implica colocar por delante los intereses personales y sentimentales de sus activistas mediáticos.