TVE
Sarah Santaolalla insulta a Ada Lluch "no reparto cacahuetes a los monos de la derecha"
La polémica integrante del equipo de opinión sincronizada sanchista pierde el oremus en el programa de Gonzalo Miró y Marta Flich al atacar e insultar a una influencer que la retó a un debate político televisado

Sarah Santaolalla, repartiendo cacahuetes
Como el lobo feroz en el cuento de Los Tres Cerditos, siempre asoman la patita por debajo de la puerta. Y Sarah Santaolalla, la intrépida integrante del equipo de opinión sincronizada, se le nota la mata de pelo de 'lupus' en cuanto tiene que mostrarse tal cual es. Su última ocurrencia, atacar a una influencer en Directo al Grano, en TVE, porque ésta osó retarla a un debate. Cierto es que errando en su apellido, llamó a la tertuliana "Santalaolla" en vez de "Santaolalla", pero sin mala intención.
A través de sus publicaciones, la influencer Ada Lluch retó a Santaolalla a mantener un debate sobre política en la cadena televisiva que la tertuliana eligiera y con el moderador a elegir también por la activista sanchista. Pero eso debió ser demasié p'al cuerpo del rostro televisivo más soez del sanchismo.
Así que Sarah Santaolalla perdió los papeles. Quién sabe si queriendo, lo que sería una falta de educación al utilizar una terminología sexista y racista en el ataque, o sin querer, lo que dejaría a la colaboradora arrasada por un ataque de soberbia con brotes manifestos de discurso de odio sexista y racista.
"Cualquier indocumentada hace un vídeo en redes y es noticia. Estoy harta de dar cacahuetes a tanto mono de la derecha". Y se quedó tan pancha mientras los dos presentadores del espacio, también miembros de la división acorazada monclovita Gonzalo Miró y Marta Flich, no le llamaban al orden. Debe ser que en la TV pública está permitido insultar a gente corriente.
La influencer demostró que tiene mucho más categoría y educación que la contertulia socialista. "Inspirada por Charlie Kirk, le pedí a @SarahPerezSanta tener un debate sobre política y el estado actual de España. El debate habría sido en su programa de televisión con el moderador de su elección. Ambos tenemos la misma edad y somos de España. Habría sido una conversación excelente y reveladora para que toda la juventud pudiera verla. Su respuesta, en la televisión pública española, fue que soy un mono. Realmente no vale la pena intentar debatir con la izquierda. Solo nos queda ganar y derrotar su ideología". Cuestión de clases.