Una canción y un “¿cuándo vienes?”: el insólito regalo de 'Todo es mentira' a Isabel Díaz Ayuso
El programa de Cuatro sorprendió en pleno directo a la presidenta madrileña por su 47.º cumpleaños: hubo felicitaciones, humor y una invitación que podría romper el veto televisivo de la presidenta madrileña

Esperanza Aguirre, escribiendo mensajes a Ayuso
El equipo de Todo es mentira convirtió su emisión del viernes en una celebración inesperada. El motivo no era político, sino festivo: Isabel Díaz Ayuso cumplía 47 años y el programa de Cuatro quiso felicitarla en directo con un gesto tan simpático como insólito.
La sorpresa comenzó cuando el presentador, Pablo González-Batista —en sustitución de Risto Mejide—, pidió a la ex presidenta madrileña Esperanza Aguirre que enviara una nota de voz para felicitar a Ayuso. “Señora presidenta, muchísimas felicidades… ha cumplido años”, bromeó la exlíder popular.
Pocos segundos después, el programa emitió un mensaje de voz de la propia Ayuso desde Texas, donde se encontraba de viaje oficial: “Te digo que ‘Todo es mentira’ se va a quedar como uno de los programas más simpáticos de la televisión… las cosas que pasan. Y aquí estamos, recién llegados a Texas, 10 de la mañana y como si llevara toda la vida despierta. Voy a tener un cumpleaños de 31 horas”, comentó entre risas.
El momento más llamativo llegó cuando el presentador y el equipo del programa entonaron el “Cumpleaños feliz” y aprovecharon para lanzarle una invitación en directo: “¿Cuándo vienes al programa?”, le dijo González-Batista. Desde el programa, cerraron el segmento con un guiño: “En 31 horas tiene usted tiempo para comerse todos los pasteles de fruta que quiera y celebrar su cumpleaños… desde uno de los programas más simpáticos de la tele”.
Ayuso, fiel a su tono desenfadado, respondió inmediatamente con humor: “Va a ser una propuesta irrechazable después de esto. De eso van también los cumpleaños: de cosas que tienen más valor que cualquier otro”, dejando entrever que, aunque no prometía nada, la invitación le había hecho gracia.
Las redes sociales se llenaron de comentarios celebrando el tono distendido y la naturalidad de un intercambio que, por una vez, dejó de lado la confrontación política. En un plató acostumbrado al debate ácido, Todo es mentira logró arrancar una sonrisa a una de las figuras políticas más mediáticas del país.