pide ayuda en varios medios
"Es un esclavo de su drogodependencia": Silvia Charro sobre Simón Pérez tras su vídeo viral
Hace ocho años, un vídeo viral de Simón Pérez y Silvia Charro promocionando hipotecas a tipo fijo los catapultó a la fama, pero marcó el inicio de su caída debido a la presión, una pérdida personal y adicciones.

Silvia Charro.
Hace ocho años, un vídeo viral en el que Simón Pérez y Silvia Charro, bajo los efectos del alcohol, promocionaban hipotecas a tipo fijo, marcó un antes y un después en sus vidas. El clip, que se convirtió en un fenómeno en las redes sociales, les otorgó una fama repentina que transformó su existencia, pero también los arrastró a una espiral de autodestrucción. Mientras Charro ha logrado escapar de ese abismo, Pérez permanece atrapado en una lucha contra su drogodependencia, según relató ella en entrevistas recientes en programas como Código 10 y Equipo de Investigación de laSexta, así como en el canal de YouTube de Mia Skylar.
El ascenso fulgurante de la pareja fue seguido de un desplome devastador. Pérez, economista, describió en Equipo de Investigación su etapa inicial como "muy divertida" y afirmó que "era muy feliz" en ese tiempo. Sin embargo, la presión por alcanzar metas económicas ambiciosas, como llegar a facturar doce millones de euros al año, lo llevó al límite. "No llegaba, así que empecé a trabajar muchas horas y a meterme coca para trabajar", confesó. Esta situación de estrés extremo culminó en diciembre con la grabación del vídeo viral, que marcó el inicio de su caída.
Por su parte, Charro, asesora financiera, compartió en Código 10 y en la entrevista con Mia Skylar el trasfondo personal que contribuyó a su colapso. Tres meses antes del vídeo, la pareja sufrió la pérdida de un bebé debido a un problema genético en el corazón, una tragedia que los sumió en una profunda tristeza. "Estuvimos dos semanas en la cama los dos y solo llorábamos", relató Charro, visiblemente emocionada. Decidieron mudarse a Madrid para intentar superar el dolor, pero allí comenzaron a consumir drogas, no para divertirse, sino para "evadirse". "Podía haber pasado cualquier cosa, que atropelláramos a alguien, y pasó lo del vídeo. No estábamos bien", admitió.
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El vídeo viral, según explicó Charro, se originó tras una primera grabación que no salió bien. Pérez la contactó para repetirla, a pesar de que ella estaba en una comida de empresa, bebiendo y en un estado físico y emocional deplorable. "Casi no había dormido. Estaba en una comida de empresa, mis jefes me dijeron que fuera y diera el nombre de la empresa, así que fui. Simón me recogió en taxi y yo me caí al abrir la puerta. Estaba en un estado horrible", recordó. Era la primera vez que se ponía frente a una cámara, y el resultado fue un vídeo que los catapultó a la fama, pero también a la ruina de su imagen pública.
Tras el vídeo, la pareja se sumió en una vorágine destructiva, aceptando realizar retos humillantes en redes sociales a cambio de dinero. Los usuarios les pedían actos degradantes, y ellos, atrapados en su dolor y adicciones, los llevaban a cabo. Charro logró salir de esa dinámica, pero Pérez sigue inmerso en ella. En Código 10, Charro describió la situación actual de su pareja, con quien lleva 13 años: "Este último año no hay ninguna relación entre nosotros. Intento ayudarlo, pero es más una relación en la que yo soy su enfermera y él es mi paciente". Ella abandonó las drogas, pero Pérez consume "muchísimo", lo que ha deteriorado su vínculo con su familia y entorno. "Me da pena. Lo veo solo. Su familia, su entorno y yo nos hemos apartado porque es dañino para nosotros", expresó Charro, quien llegó a pesar 45 kilos y sufrir problemas de salud por el impacto emocional de la situación.

Simón Pérez.
Charro también confesó haber temido por su seguridad debido a la adicción de Pérez, a quien describió como "un esclavo de su drogodependencia". Hace tres meses, logró mudarse de la casa que compartían, en un intento por cuidarse y recuperarse. Sin embargo, sus esfuerzos por ayudar a Pérez no han dado resultados. "Cada vez que hago algo para que reaccione, lo que produce en él es un efecto rebote. Esta semana me entero de que ha hablado con un tío que dice que le ha pagado para que se suicide", reveló, mostrando su desesperación. Además, cuestionó la facilidad con la que Pérez accede a las drogas: "¿Cómo puede ser que todo el mundo tenga el número de los camellos y la policía no?".
La historia de Simón Pérez y Silvia Charro es un relato de fama efímera, dolor personal y lucha por la redención. Mientras Charro intenta reconstruir su vida, Pérez sigue atrapado en una dinámica autodestructiva, dejando un futuro incierto para ambos.