Pedro Sánchez coloca escolta y conductor al presidente de RTVE y nos cuesta 200.000 euros al año
José Pablo López debe sentirse amenazado y no precisamente por sus malos resultados al frente de la televisión pública. El Gobierno le incrementa las horas de protección

El presidente de RTVE, José Pablo López.
Pedro Sánchez ha decidido blindar —literalmente— a su hombre en RTVE. En una medida tan insólita como polémica, el Gobierno ha ordenado incrementar las horas y el gasto destinados a la escolta personal de José Pablo López, presidente de la Corporación pública y figura clave en la estrategia informativa de Moncloa.
Según la documentación oficial a la que ha tenido acceso ESdiario, el servicio de protección ascenderá a 6.000 horas anuales, 48 más que el año anterior, con un coste total que roza los 198.000 euros, un 3,5% más que el contrato previo. Un aumento difícil de justificar en plena oleada de recortes presupuestarios internos y con RTVE en caída libre de audiencia.
El contrato —formalizado a través de la Dirección de Compras del ente público— exige que dos escoltas privados armados acompañen de forma continua al presidente, ejerciendo también como conductores, durante jornadas de 12 horas diarias, de lunes a viernes, con posibilidad de desplazamientos fuera de Madrid y pernoctas incluidas. Todos los gastos de alojamiento y transporte serán abonados por RTVE, es decir, por el contribuyente.
La empresa adjudicataria deberá además garantizar la “confidencialidad” de todos los asuntos del protegido y justificar la habilitación oficial de sus agentes por la Dirección General de la Policía. En otras palabras: un despliegue de seguridad más propio de un alto cargo gubernamental que del presidente de una corporación mediática pública.
Refuerzo de seguridad en medio del descrédito
El movimiento llega en un momento especialmente delicado para RTVE, marcada por el desgaste político y los fracasos televisivos acumulados bajo la gestión de José Pablo López, designado con el apoyo directo del PSOE y sus socios.
Desde su llegada, TVE ha perdido toda credibilidad, arrastrando un rosario de programas hundidos: el intento de resucitar el espíritu de Sálvame con La Familia de la Tele se convirtió en un sonoro batacazo, retirado en apenas semanas.
Tampoco La Revuelta, la gran apuesta del prime time de la pública frente a El Hormiguero, ha logrado inquietar a Pablo Motos: el espacio de Antena 3 dobla cada noche la audiencia de La 1, dejando a la cadena pública fuera de la conversación televisiva.
Los informativos, controlados desde Moncloa según denuncian los sindicatos y buena parte de la redacción, han perdido independencia y espectadores.
El blindaje del hombre de Moncloa
Fuentes internas de la Corporación reconocen a ESdiario que la ampliación de la escolta ha sorprendido incluso a mandos de seguridad, que no recuerdan un precedente similar ni siquiera durante los años más convulsos de RTVE. “Nunca un presidente había tenido tal nivel de protección”, comenta un veterano del ente.
Desde el Gobierno justifican la medida en “razones de seguridad personal”, pero en Prado del Rey muchos la interpretan como un blindaje político en plena tormenta mediática. López, mano ejecutora de la línea editorial de Moncloa, se ha convertido en símbolo del control gubernamental sobre la información pública, y también en el rostro visible del hundimiento de TVE.
Mientras tanto, la cadena sigue acumulando pérdidas de audiencia y críticas internas por la manipulación informativa y el despilfarro de recursos. El Gobierno protege a López, pero no logra proteger el prestigio de RTVE, cada vez más cuestionado por su falta de pluralidad, su gestión errática y su desconexión con los espectadores.