OnlyFans se aleja del contenido para adultos: ahora se lanza a por el deporte
La plataforma más picante está fichando atletas, cambiando su imagen y apostando por entrenamientos, vida de gimnasio y contenido “fitness” para reconectar con seguidores de otros espectros

Alexandra Ianculescu, patinadora olímpica rumano-canadiense con Onlyfans
OnlyFans ya no es solo sinónimo de contenido para adultos. En su nueva jugada estratégica, la plataforma está reclutando a atletas internacionales para darle un giro deportivo a su imagen: no es tanto erotismo o pornografía como entrenamiento, no tanto escándalo como esfuerzo. Su apuesta incluye figuras que compiten o han competido en los Juegos Olímpicos, incluso de invierno.
Un ejemplo son los olímpicos: la patinadora de velocidad Alexandra Ianculescu, que participó en los Juegos de Invierno, confesó que su cuenta de OnlyFans le está "ayudando a sobrevivir, pagar el alquiler, pagar la comida y cubrir las facturas”. Usar la plataforma le permite generar ingresos adicionales para entrenar sin depender solo de becas federativas.
Otro atleta relacionado con los JJ OO que ha optado por OnlyFans es el saltador de trampolín británico Jack Laugher. Él ha explicado que su decisión parte de una necesidad económica real: “No hay mucho dinero en los saltos”, dijo, y lo cierto es que con su perfil ofrece “acceso a casi 600 fotos y más de 50 vídeos” para suscriptores, muchos de ellos con contenido de entrenamiento y vida personal.
Pero la plataforma de contenido exclusivo también ha atraído a figuras del deporte de invierno: el saltador alemán Timo Barthel, olímpico en trampolín, es uno de los que ha recurrido a OnlyFans para complementar su presupuesto deportivo. Y no es el único: se rumorea que OnlyFans está cautivando cada vez más a deportistas que compiten en disciplinas menos financiadas, con la promesa de ingresos estables y directos.
El enfoque no es sexual sino auténtico: los atletas comparten entrenamientos, rutinas, recuperación, nervios de competición y behind-the-scenes. Uno de los puntos clave de esta estrategia es “mostrar lo que hay detrás de las cámaras”, tal como han señalado varios deportistas. De esta forma, la plataforma se redefine como “espacio de contenido deportivo real”, donde la intimidad no se compra para satisfacer el morbo, sino para admirar el sacrificio.
Además, OnlyFans se enfrenta a un renacimiento reputacional: al explorar el deporte como canal legítimo, busca suavizar su imagen pública. Según algunos analistas, esta maniobra no solo le da visibilidad ante un público más amplio, sino que también le pide a sus usuarios que vean la plataforma como algo más maduro, más humano, menos estigmatizado.
OnlyFans ha cambiado de juego. Es, como dirían los más puristas, un game-changer, una plataforma destinada a cambiar la industria del deporte. Ya no solo vende fantasías, también vende perseverancia, sueños olímpicos y el sudor de quienes entrenan para volar. Y si su apuesta por los atletas de invierno da en el blanco, podría redefinir su marca para siempre.