Juan del Val dispara contra el boicot de RTVE: “¿Por qué no a Eurovisión pero sí al Mundial?”
En La Roca, el colaborador cuestiona la coherencia de vetar a Israel en Eurovisión mientras se acepta su participación en competiciones deportivas. Su crítica señala el doble rasero político detrás de la decisión del ente público
Juan del Val, crítico con la retirada de España de Eurovisión
La decisión de RTVE de retirar a España de Eurovisión por la participación de Israel sigue generando un vendaval político y mediático, y encontró un nuevo altavoz inesperado: Juan del Val. El escritor y colaborador de La Roca lanzó una reflexión tan simple como demoledora para la estrategia del Gobierno y la corporación pública. “¿Por qué no a Eurovisión pero sí al Mundial de fútbol?”, preguntó en voz alta, abriendo un debate que desmonta la supuesta coherencia del boicot promovido desde Moncloa y aceptado sin matices por RTVE.
Del Val, lejos de suavizar su postura, insistió en que el criterio aplicado por la cadena pública carece de lógica: “Si lo haces como medida de presión, bien está… pero ya no sé si vale la pena”, afirmó, visiblemente incómodo con el argumento oficial de “coherencia ética” que RTVE ha esgrimido para justificar su retirada del festival. Para él, si el boicot es un gesto moral, debería aplicarse en todos los ámbitos y no selectivamente en un concurso televisivo.
La crítica pone en apuros a la dirección de RTVE, que sostiene que Eurovisión no puede mantenerse al margen del contexto internacional. La EBU se negó a expulsar a Israel y la cadena pública respondió retirando la participación española, una medida celebrada por el ala más ideológica del Gobierno pero cuestionada por la industria musical, parte de la audiencia y ahora también por voces mediáticas de primer nivel.
Del Val subrayó además la incoherencia de separar cultura y deporte según convenga: Israel participa con normalidad en la fase de clasificación del Mundial de fútbol y de otras competiciones deportivas internacionales, y ningún organismo español ha planteado retirarse de ellas en señal de protesta. “El mensaje queda desdibujado si solo eliges un ámbito para tomar postura”, remató.
Su intervención ha reabierto un debate que el Gobierno daba por amortizado: ¿es realmente un gesto ético o es solo una maniobra política revestida de sensibilidad humanitaria? La pregunta, planteada desde un plató y no desde la oposición, incomoda aún más. Y deja en evidencia que el boicot cultural no solo divide, sino que descoloca incluso a perfiles habitualmente ajenos a la bronca partidista.
Con una sola frase —“¿Por qué no a Eurovisión pero sí al Mundial?”— Del Val ha puesto el dedo en la llaga que RTVE y Moncloa preferían evitar: la coherencia es más difícil de defender que un titular.