decisión histórica
No habrá Eurovisión 2026 en España: RTVE se autoexpulsa tras fracasar en su intento de vetar a Israel
La UER ha ratificado que Israel participará en Eurovisión 2026 y la corporación española cumple con su amenaza retirando a España del festival y dejando al país fuera de la edición de Viena de este próximo año. Por lo tanto Eurovisión seguirá adelante con Israel y sin España.

La cantante andaluza ha interpretado la canción "Esa Diva" en Eurovisión 2025
Este jueves 4 de diciembre de 2025, en Ginebra, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha celebrado una asamblea general decisiva para el futuro del festival. La gran incógnita era si KAN, la radiotelevisión pública israelí, podría participar en Eurovisión 2026, previsto para Viena con semifinales el 12 y 14 de mayo y final el 16. La respuesta, finalmente, ha sido afirmativa y con ella ha llegado el movimiento más drástico de la historia reciente del festival: RTVE ha confirmado la retirada de España, cumpliendo su amenaza de abandonar Eurovisión si Israel no era excluido.
La corporación española llevaba meses agitando el debate interno de la UER, empujando al organismo hacia este escenario sin precedentes. España, junto con Países Bajos, Eslovenia, Irlanda e Islandia, había advertido que no acudiría al concurso si Israel seguía en la lista de participantes. En el frente opuesto, Alemania llegó a advertir que no participaría en un Eurovisión sin Israel, y Austria —país anfitrión en 2026— defendió abiertamente la presencia de la delegación israelí.
Finalmente, la UER ha optado finalmente por no votar directamente sobre la expulsión de Israel en una maniobra para intentar esquivar el pulso político directo entre delegaciones y propuso en su lugar someter a votación un paquete de nuevas medidas para reforzar la transparencia del festival, incluyendo cambios en la ponderación del jurado y límites a los votos mediante métodos de pago. Aunque estas reformas buscan blindar el sistema ante injerencias, la polémica trascendió lo estrictamente técnico y ha sido inevitable ignorar el contexto geopolítico marcado por la ofensiva de Israel sobre Gaza.
Las nuevas medidas fueron aprobadas de forma clara: 738 votos a favor, 264 en contra y 120 abstenciones, sobre un total de 1122 delegados. España contaba con 24 de esos votos. La amplia mayoría ha tumbado la tesis de RTVE, basada principalmente en que Israel hace una supuesta utilización política del festival. No han encontrado respaldo suficiente entre los 68 miembros con derecho a voto, pertenecientes a 56 países representados en Ginebra.
En este contexto, la intervención del secretario general de RTVE, Alfonso Morales, buscaba un último intento por tensar el debate. Morales advirtió del “riesgo” de permitir a KAN competir y afirmó que la Corporación “reconoce y valora” los esfuerzos de la UER con las nuevas medidas pero las considera “insuficientes”. Desde la cadena pública española, junto con otros 7 países, han solicitado por escrito la votación secreta en la Asamblea.
La UER, sin embargo, defiende que Eurovisión no podía convertirse en un tribunal geopolítico al servicio de presiones externas, ya fueran estatales o corporativas. De hecho, varias delegaciones señalaron que RTVE estaba intentando convertir el festival en un escenario diplomático para una disputa que excedía el propósito cultural del certamen.
La consecuencia llegó poco después: RTVE, al no conseguir el veto que exigía, anunció su retirada inmediata. España no participará en Viena, ni retransmitirá la final ni las semifinales. Un giro que deja fuera a un país histórico del concurso, presente desde 1961. Por lo tanto Eurovisión seguirá adelante con Israel y sin España, reforzando su mensaje de que el festival debe preservarse como un evento cultural y no como un instrumento de presión política
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Sandra Sánchez