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Doce momentazos de Nochevieja en la historia de la tele: de la teta de Sabrina al fenómeno Pedroche

Desde que Televisión Española optó por transmitir en 1957, apenas un año tras su inauguración, las Campanadas desde la Puerta del Sol de Madrid, la televisión comenzó progresivamente a desplazar a la radio como punto de unión familiar en la noche del 31 de diciembre. En aquel año, muy pocas hogares podían permitirse un aparato televisor. Dos décadas antes, la radio había contribuido a extender por toda España esa tradición madrileña.

Sabrina Salerno en Nochevieja en 1987.

Sabrina Salerno en Nochevieja en 1987.Archivo

David González
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1.- Las Nocheviejas en blanco y negro

Los años sesenta, marcados por el desarrollismo económico, supusieron el momento en que poseer un televisor pasó a ser señal de progreso social. Fue entonces cuando TVE empezó a desplegar grandes esfuerzos en sus programas de fin de año. Las grandes galas de Nochevieja se convirtieron en una tradición consolidada. Además, funcionaron como indicador perfecto de la fama: nadie era relevante en el mundo del espectáculo si no recibía invitación para participar en aquellos extensos espacios. Lo mismo ocurría con los presentadores. Resulta sencillo reconstruir la historia de las figuras más destacadas de la cadena consultando quiénes conducían esas emisiones. Si TVE confiaba las galas a Laura Valenzuela o Joaquín Prat, era porque representaban las caras principales de la casa.

2.- La última Nochevieja del franquismo

En 1975, España cerraba el año adentrándose en un periodo de profundas transformaciones. No era casual: el 20 de noviembre había muerto Francisco Franco y, por costumbre, su discurso navideño se emitía precisamente el 31 de diciembre. Aquel año, en su lugar, apareció la imagen de Juan Carlos I junto a toda su familia. Para colmo, el programa especial de fin de año se grabó en color, pensando en los escasos espectadores que ya contaban con receptores capaces de reproducirlo.

El responsable de la dirección fue el innovador Valerio Lazarov. El realizador rumano reunió a intérpretes como Massiel o Paloma San Basilio. Se trató de un espacio de cuatro horas en el que cada bloque lo presentaba una figura asociada al naciente destape: Didi Sherman, Mary Francis (hoy Paca Gabaldón), Ágata Lys y… Bárbara Rey. La artista de Totana entró en el proyecto en el último momento, después de que Teresa Rabal rechazara ser presentadora. Para la murciana supuso una oportunidad afortunada y su consagración definitiva.

3.- Las Nocheviejas en directo

En los ochenta, tras la llegada de Felipe González al Gobierno, la renovada TVE quiso presumir del buen momento del país y aquellas interminables galas pasaron a emitirse en directo, con una pausa únicamente para las campanadas. Ana Obregón y Concha Velasco fueron durante varios años las maestras de ceremonias de programas dirigidos por Fernando García de la Vega, en los que podían coincidir desde Isabel Pantoja hasta Tina Turner. Fueron cuatro años seguidos (1983-1986) desde el Florida Park en el Retiro de Madrid.

4.- La empanadilla de Móstoles

También surgieron allí parejas cómicas como Los Morancos o Martes y 13. Su famoso sketch de la empanadilla se estrenó en la gala de 1985. Este número fue todo un hito en la televisión de nuestro país y todavía hoy es pieza obligada en los retro-zappings televisivos. El gag era una parodia del programa que años antes había conducido con éxito la locutora Encarna Sánchez. Un programa donde se recibían llamadas. Josema y Millán decidieron jugar al absurdo con una de esas intervenciones televisivas. Lo mejor de todo es que fue un skecht completamente improvisado. El número de la empanadilla encantó a Encarna Sánchez todo lo contrario que otro skecth de unos años después del que luego hablaremos.

5.- El castañazo de Mayra

En uno de esos especiales en directo desde el Florida Park, el de 1986, consiguió un momento de lo que hoy llamaríamos viral. Mayra Gómez Kemp, entonces en la cumbre de su fama como presentadora del Un, dos, tres, bailaba junto a Concha Velasco, Bibiana Fernández y Paco Valladares cuando un resbalón casi la saca del escenario.

5.- La teta de Sabrina

En la emisión de 1987 ocurrió uno de los instantes más icónicos de todas las Nocheviejas televisivas. Uno de esos episodios que se repiten sin cesar cada fin de año: la teta de Sabrina Salerno. Sucedió en el especial Super 88, codirigido por Hugo Stuven y Pilar Miró. Tras tres años en directo, el programa volvió a ser grabado y ya la prensa adelantaba el desliz de la intérprete italiana.

Sabrina Salerno se había hecho popular precisamente por sus curvas generosas. Junto a Marta Sánchez (entonces en Olé Olé), representaba la versión mediterránea de Samantha Fox. Formaban parte de lo que se denominó teet stars. Durante su número para Nochevieja, el escote de Sabrina no resistió y uno de sus pechos (el derecho) quedó al descubierto de forma evidente. Contra la creencia popular, no interpretó su gran éxito Boys, Boys, boys, sino Hot Girl. Durante años se debatió si lo hizo intencionadamente o no. Hugo Stuven, en sus memorias, asegura que sí. Sabrina siempre ha mantenido que fue accidental y que le disgustó profundamente que no se eliminara la toma. La orden de conservar la imagen e incluso ralentizarla partió de Pilar Miró. Lo cierto es que Sabrina ya había aparecido desnuda en una película italiana y sus pechos eran visibles en el videoclip de Boys, boys, boys. Quizá de ahí proceda el error extendido sobre la canción que cantaba aquella noche.

6.- La imposición del humor

Pilar Miró propuso que las Campanadas se convirtieran en un programa independiente, en lugar de una mera interrupción dentro de las largas galas de fin de año. La idea se materializó en 1988 con Andrés Aberasturi. Al año siguiente le tocó a Marisa Naranjo, quien por un despiste tomó los cuartos por las campanadas (¡Y quién no!). El fallo se comentó durante mucho tiempo. Además, entrábamos en nueva década.

Al convertirse la retransmisión de las uvas en un bloque propio, Pilar Miró decidió colocar las galas después y, antes, un especial dedicado a un humorista. El primero fue Javier Gurruchaga con La última cena del 88, un programa que no evitó la controversia. Su humor muy político, con bromas sobre el nacionalismo catalán y una secuencia escatológica, motivaron su salida de la televisión pública.

La programación era doble porque también estaban presentes Martes y 13. A partir de 1989, ellos se hicieron cargo de los especiales cómicos de Nochevieja en la cadena estatal hasta 1997. En 1990 habían comenzado las emisiones de las televisiones privadas. Estas replicaron durante años el modelo de la pública: un espacio con humoristas, campanadas presentadas por las figuras más emblemáticas de cada canal y, a continuación, una gala musical. Desde 2007 es José Mota quien se encarga del especial humorístico.

7.- El escándalo de Encarna e Isabel Pantoja

En el especial de fin de año de 1991 de Martes y Trece en TVE, El 92 cava con todo, el dúo utilizó como hilo conductor una vacaciones de Encarna Sánchez e Isabel Pantoja, entonces en el punto de mira de la prensa del corazón por su amistad. La locutora enfureció y durante años atacó con fiereza a los humoristas desde su programa en la COPE, además la tonadillera presentó una demanda contra los cómicos que se quedó en anda.

8.- Llegan las privadas

En 1989 Antena 3, que empezaría sus emisiones oficiales en el enero siguiente, decidió que retransmitir las uvas desde la puerta del Sol. La elegida fue Mayra Gómez Kemp, símbolo de la nueva cadena privada y, hasta ese momento, de la pública. El 31 de diciembre de 1990 se unió Telecinco con una cara mítica de la televisión en nuestro país, Laura Valenzuela.

9.- Carmen Sevilla y sus meteduras de pata

En 1993 la actriz era una de las caras de Telecinco gracias a su cuponcito. Ya entonces eran célebres sus despistes. Despedía el año junto a José María Iñigo y por error retrocedió a tres décadas atrás para celebrar el nuevo año. Es decir dijo: “¡Feliz 1964!”. La Sevilla, era de las figuras más queridas de los españoles, por ello no es raro que despidiera el año también en TVE junto a Ramón García en 2003. Sin despistes esta vez.

10.- Carlos Sobera, el hombre de las cadenas.

El actor ha sido el que más cadenas de televisión ha pisado a la hora de protagonizar este especial. Sus primeras campanadas fueron las de 2009, en La 1 junto a Anne Igartiburu, mientras que dio la bienvenida a 2012, 2013, 2015 y 2016 en Antena 3 junto a Carolina Cerezuela, Paula Vázquez, Anna Simón y Cristina Pedroche. Por último, Sobera presentaría las de 2017 para Mediaset, junto a Lara Álvarez, Lidia Torrent, Matías Roure y Yulia Demóss.

11.- Los expertos en las Campanadas

Con 17 campanadas cada uno, Ramón García y Anne Igartiburu se mantienen como los presentadores que más veces han despedido el año en nuestro país. García, caracterizado en esta fecha tan especial por su famosa capa, presentó el programa por primera vez para RTVE en las campanadas de 1996. Más tarde, volvería al ente público para dar la bienvenida a los años entre 1998 y 2007. Para 2008 y 2009 se trasladaría a Antena 3, mientras que en 2015, 2016, 2018 y 2024 volvería a La 1.

El caso de Igartiburu es todavía más sorprendente, ya que cuenta con el récord a más campanadas presentadas de forma consecutiva. Desde las de 2006 hasta las de 2022, la de Elorrio encabezó la despedida del año en RTVE, tras dos años de experiencia previa presentándolas para EiTB, el ente público vasco.

Cristina Pedroche

Cristina Pedrocheatresmedia

12.- El fenómeno Pedroche

Durante mucho tiempo no hubo competencia posible. Ni siquiera hoy la hay del todo. Las privadas pierden relevancia en la memoria colectiva durante las fiestas navideñas. En 2022 Antena 3 marcó un hito. Tras casi diez años apostando por la expectación alrededor del atuendo de Cristina Pedroche, lograron no solo liderar la audiencia, sino romper una tradición. El año pasado, TVE recuperó el liderazgo con David Broncano y Lala Chus.

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