Sorpresa: TVE planea cancelar 'La Revuelta' y ya busca sustituto a Broncano
La dirección de Televisión Española toma una sorprendente decisión que afecta a su parrilla y que apunta a lo que va a ocurrir en el futuro sobre lo que pretendía ser su programa estrella

David Broncano, en "La Revuelta", este pasado 8 de enero.
Ha ocurrido por primera vez. Después de meses de experimentos, audiencias fluctuantes y estrategias improvisadas, Televisión Española ha decidido prescindir de La Revuelta tras un partido de fútbol, renunciando a mantener el programa después del deporte —algo que era habitual hasta ahora— y apostando por un documental en su lugar.
A primera vista podía parecer un simple cambio de programación por un evento deportivo; nada que no ocurra en ninguna cadena. Sin embargo, el trasfondo es mucho más profundo y problemático: esta cancelación no es un accidente de parrilla, sino el primer gesto público de desconfianza hacia uno de los proyectos más ambiciosos de RTVE en años, y detrás de él se adivina, según ha podido saber ESdiario, la mano del propio presidente del ente , José Pablo López, calibrando seriamente si mantener o no el formato presentado por David Broncano.
Hasta ahora, cada vez que La 1 emitía un partido de fútbol —sea de Copa del Rey, la Selección Española...— la cadena procuraba reubicar La Revuelta inmediatamente después del encuentro, aprovechando el arrastre de audiencia para mantener el impulso del programa en su horario habitual. Esa estrategia, aunque irregular y muchas veces criticada, tenía una lógica comercial y editorial básica: no dejar morir en la transición entre deporte y entretenimiento.
Pero este martes, después del Albacete-Barcelona de Copa del Rey, RTVE opta por una decisión inusual: cancelar directamente La Revuelta, utilizar la franja para un documental y no aprovechar en ningún momento la audiencia residual del fútbol en favor de Broncano.
Y aquí está el nudo del problema: no se trata ya de un ajuste casual de parrilla, sino de algo que desde dentro de RTVE se interpreta como una prueba piloto, un “experimento” con intención de medir reacciones y alternativas ante la posibilidad de que La Revuelta termine por no renovarse.
Según fuentes internas consultadas por ESdiario, José Pablo López habría expresado internamente sus dudas sobre la continuidad del programa, que si bien comenzó con fuerza y rompió con los moldes tradicionales de RTVE, ha perdido audiencia y ha mostrado una capacidad limitada de ser ni siquiera sombre de Pablo Motos.
Este cambio de estrategia podría ser la primera piedra de un movimiento mayor: evaluar sustitutos para La Revuelta o, cuanto menos, reducir su peso en la parrilla de prime time de La 1. Y eso tiene consecuencias políticas y mediáticas innegables.
Porque La Revuelta no es un programa más. Es un símbolo de lo que muchos calificaron como la apuesta más audaz de RTVE en años para rejuvenecer su audiencia y competir frontalmente contra lo que Moncloa llama fachoshera de Pablo Motos.
Pero ahora, cuando la dirección de RTVE duda de la renovación del programa lo que está ocurriendo es que esa idea de frescura y competir contra Antena 3 ha fracasado.
En ese sentido, esta cancelación puntual tras el fútbol no se puede leer como un mero ajuste de programación: es otra decisión arbitraria de Moncloa que termina afectando la percepción pública de un proyecto emblemático, cuestiona la dirección de RTVE y deja a David Broncano en una situación de incertidumbre profesional y mediática.
No hay una respuesta editorial clara, sino decisiones que parecen obedecer a dudas estratégicas mucho más complejas, y ahí es donde entra el cálculo de López y el análisis frío de números frente a la sostenibilidad de un formato que, con todo, había generado identidad de marca.
De fondo, el debate se convierte en una cuestión mayor: ¿debe una televisión pública aceptar que un programa disruptivo como La Revuelta tenga un rol central en su parrilla, o es mejor sacrificarlo por formatos más “seguros” —aunque menos identitarios— justo cuando la audiencia podría estar reclamando precisamente lo contrario?
Si esta cancelación tras el fútbol es solo el primer paso de un cambio más profundo, entonces estamos ante un nuevo fracaso de José Pablo López.