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La amistad de Gonzalo Miró con el presunto defraudador del PSOE Borja Cabezón salpica al 'enchufado' de TVE
Las imágenes entre el político junto al tertuliano resurgen tras las acusaciones fiscales contra el número dos de Organización del PSOE mientras el partido lo defiende y el PP exige su salida inmediata

Gonzalo Miró junto a Borja Cabezón, en el instagram de este último
La política y la televisión vuelven a cruzarse en un nombre propio: Borja Cabezón. El dirigente socialista, adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE, se ha situado en el centro de la polémica tras publicarse informaciones que apuntan a una presunta estructura societaria destinada a reducir el pago de impuestos. El Partido Popular ha pedido su expulsión inmediata de la Ejecutiva de Pedro Sánchez, mientras los socialistas aseguran que no tiene participación alguna en sociedades extranjeras y que su patrimonio está declarado.
Pero junto al debate político ha reaparecido otro elemento: su amistad con Gonzalo Miró.
En redes sociales y archivos de hemeroteca circulan de nuevo fotografías y vídeos donde ambos aparecen juntos desde hace más de una década. No se trata de coincidencias puntuales. Son amigos desde la infancia y esa cercanía fue visible públicamente en 2011, cuando Cabezón intentó ser alcalde de Majadahonda y el tertuliano acudía a actos para acompañarle. En aquel momento se insistía en que su presencia era estrictamente personal.
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Con los años, la carrera de Cabezón evolucionó hacia responsabilidades vinculadas al PSOE y al entorno gubernamental. Y cada paso institucional ha devuelto esas imágenes a la conversación pública, algo que ahora se intensifica por la controversia fiscal y la posición de Gonzalo Miró en RTVE como destacado miembro del equipo de opinión sincronizada del sanchismo.
La relación también conecta dos épocas del socialismo madrileño. Miró procede del entorno cultural ligado a su madre, Pilar Miró, y al felipismo de los ochenta y noventa, mientras Cabezón terminó integrándose en la estructura del partido bajo el liderazgo de Sánchez pese a flirtear en sus primeros años con el entorno del ex presidente González.
Por eso el interés mediático no está solo en la investigación política. Está en la historia personal: un dirigente que asciende en la organización socialista mientras reaparecen sus vínculos con uno de los rostros televisivos más reconocibles del espacio progresista, que hizo el mismo camino pero en su caso por la senda mediática.
El PSOE insiste en que todo responde a una campaña política. La oposición exige explicaciones. Y entre ambas posiciones, las fotografías vuelven a circular recordando algo clásico en la vida pública española: las amistades privadas también terminan formando parte del relato político.