Movistar+ se la pega con sus jugadores gais y la aventura de Hugo Silva en Marbella
La plataforma de Telefónica pincha con su gran apuesta en series de la temporada con cifras bajísimas pese a la implicación de caras tan reconocidas como Borja Iglesias o Aitor Ruibal

Uno de los protagonistas de 'Más que rivales'.
Hay veces que una plataforma apuesta fuerte, activa toda su maquinaria promocional y confía en que el ruido mediático se traduzca en espectadores. Y luego están los datos. Y los datos, en el caso de Más que rivales, son contundentes.
La ficción deportiva de Movistar Plus+, centrada en la relación entre dos jugadores de hockey, aspiraba a convertirse en una de las apuestas diferenciales de la temporada. La plataforma le ha dado visibilidad constante, con campañas llamativas e incluso acciones con futbolistas como Borja Iglesias y Aitor Ruibal, que ayudaron a amplificar el mensaje y a colocar la serie en el debate público.
Pero el eco mediático no se ha traducido en audiencia, se ha quedado en rotundo y preocupante fracaso.
Según datos de oficiales a los que ha tenido acceso ESdiario, Más que rivales promedia apenas 45.000 espectadores en los siete días posteriores a su emisión. Y conviene subrayar qué significa exactamente ese dato: el +7 no solo incluye las reposiciones en el canal lineal, sino también cualquier visionado que se realice en televisión a través de la plataforma bajo demanda. Es decir, el audímetro registra también las reproducciones en diferido dentro del propio servicio.
Con todo ese consumo sumado, la media se queda en 45.000 espectadores. Una cifra muy baja para una producción original que ha contado con una fuerte inversión y una promoción especialmente intensa.
El dato es aún más débil si se observa la emisión lineal: la serie no llega ni a 2.000 espectadores de media por pase. Prácticamente un consumo residual.
El contraste es todavía más evidente cuando se compara con otras ficciones españolas estrenadas esta temporada en la misma plataforma. Mientras Anatomía de un instante se mueve en el entorno de los 500.000 espectadores en +7 y Terra alta supera los 300.000, títulos como El centro o Poquita fe rondan los 250.000. Incluso La caza: Irati se sitúa por encima de los 200.000 espectadores.
En ese contexto, los 45.000 de Más que rivales no es que estén ligeramente por debajo de la media: es que ni siquiera alcanzan una tercera parte de lo que consiguen otras series españolas de la casa, que ya de por sí manejan cifras muy alejadas de las grandes audiencias del abierto.
Dentro de este panorama también llama la atención el rendimiento de Marbella: Expediente judicial, la serie que protagoniza Hugo Silva, que se queda en torno a los 187.000 espectadores en diferido. Un dato discreto, aunque muy superior al de la ficción deportiva.
La conclusión es clara: no todas las apuestas originales funcionan, pero el caso de Más que rivales destaca por la enorme distancia entre expectativas y resultado real. Cuando una serie recibe tanta promoción y apenas logra superar los 45.000 espectadores en consumo ampliado, el problema no es de visibilidad. Es de conexión con el público.