Antonio Naranjo destroza a Pablo Iglesias en En Boca de Todos: “Es un comunista pijo que apoya al Che Guevara”
El periodista carga con dureza contra el exlíder de Podemos y le acusa de representar una izquierda instalada en la contradicción, la pose y la superioridad moral.

Antonio Naranjo, colaborador de "Y ahora Sonsoles"
Antonio Naranjo ha vuelto a cargar con toda dureza contra Pablo Iglesias en En Boca de Todos, dejando una de esas frases que incendian el plató, agitan las redes y colocan otra vez al exlíder de Podemos en el centro de la polémica. El periodista no se anduvo con rodeos y resumió su crítica con una sentencia demoledora: “lo que le pasa a Pablo Iglesias es que es un comunista pijo que apoya al Che Guevara”.
Naranjo incendia el plató con una frase letal
La intervención de Naranjo se produjo en pleno debate político, con el tono bronco y sin filtros que suele acompañar sus rifirrafes televisivos. Lejos de matizar, el colaborador elevó el choque dialéctico al máximo voltaje y retrató a Iglesias como el símbolo de una izquierda instalada en la contradicción permanente: discurso revolucionario de salón, retórica contra los privilegios y, al mismo tiempo, una imagen pública cada vez más asociada al elitismo, la soberbia y la superioridad moral.
El ataque al relato político de Iglesias
El dardo no fue casual. Naranjo puso el foco en lo que considera una incoherencia estructural del exvicepresidente: presentarse como referente de las clases populares mientras reivindica iconos revolucionarios y mantiene, según sus críticos, una pose acomodada, altiva y profundamente alejada de la realidad cotidiana de quienes presume defender. De ahí el uso de una expresión tan calculadamente hiriente como “comunista pijo”, rematada además con la referencia al Che Guevara.
El Che Guevara, otra vez en el centro de la polémica
La alusión al revolucionario argentino no es menor. Con ella, Naranjo no solo quiso desacreditar ideológicamente a Iglesias, sino también vincularlo a una izquierda de consigna, pancarta y mitología política, muy eficaz en el terreno simbólico pero cada vez más discutida cuando aterriza en la realidad institucional. El comentario, por tanto, fue mucho más que un insulto: fue una enmienda a la totalidad del personaje político construido por el fundador de Podemos.
Un choque televisivo que vuelve a colocar a Iglesias en la diana
En el plató, la frase cayó como una bomba. Porque cuando Naranjo apunta, rara vez dispara con fogueo. Su intervención fue directa al corazón del personaje político que representa Iglesias: un dirigente que sigue generando adhesiones intensas y un rechazo feroz a partes iguales. Para sus detractores, las palabras del tertuliano verbalizan lo que muchos llevan años sosteniendo sobre él: más pose que verdad, más superioridad moral que coherencia real.
Pablo Iglesias vuelve así a estar en el centro del huracán mediático, convertido una vez más en objetivo prioritario de una crítica que mezcla ideología, biografía y estilo personal. Y Naranjo, fiel a su estilo, lo resumió todo en una frase de alto voltaje que promete seguir dando que hablar.