tve
Ayuso entra en la bronca de Fortes y Zunzunegui y pone el foco donde duele: México y su inseguridad real
La presidenta madrileña afea el empeño en exigir disculpas a España mientras México sigue golpeado por la violencia, los homicidios y una grave percepción de inseguridad

Ayuso y Zunzunegui
La entrevista de Xabier Fortes a Juan Miguel Zunzunegui en La Noche en 24 Horas sigue trayendo cola. Y ahora ha sido Isabel Díaz Ayuso quien ha irrumpido en la polémica con un mensaje que ha tocado una de las mayores contradicciones de este debate: mientras algunos siguen empeñados en exigir disculpas a España por lo ocurrido hace cinco siglos, México vive hoy golpeado por la violencia, la inseguridad y los asesinatos.
Ayuso lo resumió en X con una frase que iba directa al centro del problema: “La seguridad en México está peor que nunca y nosotros exigiéndole disculpas a España. ¿Qué pasa con los pueblos de hoy? ¿Para qué pedir la independencia durante 200 años si no nos hacemos responsables de nosotros mismos?”
Fortes, otra vez retratado
El mensaje de la presidenta madrileña llega después del ya famoso rifirrafe entre Fortes y Zunzunegui, una entrevista en la que el presentador de RTVE volvió a caer en uno de sus vicios más conocidos: intentar convertir un debate histórico en un sermón ideológico contra España.
Fortes quiso llevar al escritor mexicano al terreno habitual del revisionismo simplón, la culpa hereditaria y la leyenda negra reciclada para consumo televisivo. Pero se encontró con un invitado que no se dejó encerrar en ese marco y que fue desmontando, con calma y conocimiento, las premisas del conductor de TVE.
El resultado fue el de otras veces: Fortes quiso repartir doctrina y acabó recibiendo una lección.
México tiene un problema hoy, no en 1521
Ahí es donde Ayuso quiso poner el dedo en la llaga. Porque mientras parte de la izquierda mediática y política sigue instalada en la matraca de las disculpas históricas, la realidad actual de México es muchísimo más cruda y urgente.
No se trata solo de un debate académico sobre la conquista. Se trata de que millones de mexicanos conviven hoy con la violencia criminal, los homicidios, la inseguridad y el miedo cotidiano, mientras desde el poder se vuelve una y otra vez sobre lo ocurrido hace 500 años como si ese fuera el gran problema nacional.
Y esa es precisamente la crítica que late en el mensaje de Ayuso: hay dirigentes mucho más pendientes de reabrir agravios históricos que de resolver los dramas reales del presente.
Sheinbaum y el pasado como coartada
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha mantenido el discurso de exigir a España un gesto o una disculpa por la conquista, en línea con el camino abierto por López Obrador. Ese planteamiento tiene rentabilidad política para un determinado relato identitario, pero choca con una evidencia incómoda: los ciudadanos no viven hoy angustiados por Hernán Cortés, sino por la inseguridad, el crimen y la fragilidad del Estado en muchas zonas del país.
Eso es lo que Ayuso viene a subrayar. Que resulta difícil entender tanta insistencia en ajustar cuentas con el siglo XVI mientras el siglo XXI ofrece cifras estremecedoras de violencia y una sensación de inseguridad que afecta a buena parte de la población.
Una polémica que deja tocado a Fortes
La entrada de Ayuso en esta historia no solo reactiva el debate histórico. También agranda el foco sobre Xabier Fortes, que volvió a quedar en una posición muy comprometida tras su entrevista a Zunzunegui.
Porque una vez más se vio al presentador de RTVE más cómodo en el papel de fiscal ideológico que en el de periodista. Más interesado en empujar un relato que en escuchar. Más pendiente de confirmar sus prejuicios que de contrastarlos. Y cuando delante tiene a alguien preparado, el decorado se le cae con demasiada facilidad.
Eso fue lo que ocurrió con Zunzunegui. Y eso es lo que Ayuso ha aprovechado ahora para dar un golpe político más amplio: no solo contra Fortes, sino contra toda una forma de usar la historia como arma arrojadiza mientras se aparta la vista de los problemas reales.
El presente que nadie quiere mirar
En el fondo, la polémica deja una pregunta incómoda que explica su recorrido: ¿de qué sirve seguir exigiendo disculpas a España si no se afronta con la misma energía la violencia que hoy castiga a México?
Esa es la cuestión que Ayuso lanzó con su tuit y la que más molesta a quienes prefieren convertir el pasado en coartada permanente. Porque mientras Fortes y compañía siguen instalados en el marco de la culpa histórica, hay un país real que sufre asesinatos, crimen e inseguridad ahora mismo.
Y eso, por mucho revisionismo televisivo que se repita, no se arregla mirando quinientos años atrás.