Villarejo reconoce su amistad con Javier Ruiz en pleno directo el periodista estalla: “Miente”
Tenso encontronazo televisivo en Mañaneros 360 después de que el comisario lanzara una inesperada pulla al periodista, que respondió con dureza y le acusó de mentir en plena emisión.

El excomisario quiso sembrar la bomba en pleno directo con una supuesta relación de amistad con el periodista, pero la reacción de Ruiz fue fulminante y convirtió la mañana en un auténtico campo de batalla televisivo.
Mañana de alto voltaje en Mañaneros 360. Lo que arrancó como una intervención más de José Manuel Villarejo sobre la actualidad judicial terminó derivando en un rifirrafe inesperado con Javier Ruiz, al que el excomisario señaló en directo con una mezcla de reproche, confianza impostada y vieja factura pendiente.
Todo saltó por los aires cuando, en plena conexión, Villarejo negó que hubiera sido contratado por el PP y, acto seguido, se dirigió al periodista con una frase que incendió el plató: aseguró que ambos habían sido “buenos amigos en el pasado”. No se quedó ahí. Incluso llegó a llamarle “cabrito”, en un tono entre bronco y desafiante que dejó helado el ambiente.
La respuesta de Javier Ruiz fue inmediata y tajante. Cortó en seco cualquier intento de “diálogo en directo” y desmintió de forma rotunda la versión del comisario. “Usted y yo ni nos conocemos nunca en la vida”, vino a sostener el presentador, negando haber tenido trato personal con él y subrayando que jamás se habían tomado “ni un café”.
Lejos de recular, Villarejo redobló la apuesta. Insinuó entonces que Ruiz tenía “mala memoria” y llegó a atribuirle comentarios sobre la competencia televisiva con Antonio García Ferreras, deslizando que le reprochaba dar más información a otros comunicadores. Una acusación explosiva que añadió aún más gasolina a un momento ya de por sí incendiario.
El Javier Ruiz más incendiado
Pero Ruiz volvió a la carga, esta vez todavía más duro. Acusó a Villarejo de mentir “absolutamente”, le llamó “embustero” y enmarcó sus palabras en el historial del excomisario. En ese punto, el periodista trató de devolver el foco al verdadero protagonista del asunto: no la reyerta personal, sino la condición judicial y la trayectoria del propio Villarejo.
El resultado fue uno de esos minutos de televisión en los que salta todo por los aires: acusaciones cruzadas, desmentidos sin matices y un presentador visiblemente indignado al verse metido de lleno en el relato del excomisario. Un choque en directo con aroma de vendetta y con dos versiones frontalmente opuestas sobre una supuesta relación que, al menos públicamente, Ruiz niega de manera absoluta.