Naranjo retrata a Óscar Puente como el “ministro crispador”: “Ahora se pone en modo gañán”
El periodista señala la actitud del titular de Transportes después de que este llamara “pedazo de sinvergüenza” a Miguel Tellado en plena tragedia de Los Gallardos, un incendio que ya deja 13 fallecidos
El ministro de Transportes, Óscar Puente
Óscar Puente vuelve a estar en el centro de la polémica. Y no precisamente por su gestión al frente del Ministerio de Transportes. Mientras España continúa conmocionada por el devastador incendio de Los Gallardos, en Almería, el ministro ha elegido una vez más la bronca, el insulto y la trinchera de las redes sociales.
Un vídeo recuperado y difundido en X por la cuenta @jaliroller ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta cada vez más repetida: ¿se ha convertido Óscar Puente en el “ministro crispador” del Gobierno de Pedro Sánchez? En las imágenes de En boca de todos, Antonio Naranjo señala sin rodeos la actitud del dirigente socialista: “Ahora se pone en modo gañán”.
El periodista fue más allá y trasladó una reflexión que conecta con el hartazgo de muchos ciudadanos ante el deterioro de los servicios públicos: “Lo que yo me pregunto es qué pasa en este país para que no funcione nada. ¿En qué demonios se están gastando ustedes la pasta?”.
Del incendio al insulto político
La intervención de Naranjo cobra especial relevancia después de la última salida de tono del ministro. En medio del drama provocado por el incendio de Los Gallardos, Puente reaccionó a unas declaraciones del secretario general del PP, Miguel Tellado, llamándole directamente “pedazo de sinvergüenza”.
Tellado había reclamado “más medios, mejores recursos” y un Gobierno central centrado en la gestión y en la colaboración entre administraciones. La respuesta de Puente no fue ofrecer explicaciones ni pedir unidad, sino acusar al Partido Popular de haber recortado los efectivos antiincendios y de no haber enviado el mensaje de alerta a la población.
“¿Pero este pedazo de sinvergüenza está culpando al Gobierno de España del incendio de Almería y de sus consecuencias?”, escribió el ministro. Horas después, contestó también a Cuca Gamarra: “Sinvergüenzas. El incendio y sus consecuencias no tienen nada que ver con mi tuit y sí con vuestra nefasta gestión”.
El balance de la catástrofe se ha elevado ya a 13 víctimas mortales y alrededor de 7.000 hectáreas calcinadas. El fuego ha sido declarado controlado, aunque los equipos del Infoca mantienen las labores de vigilancia y enfriamiento del terreno.
La explicación de la Junta sobre el Es-Alert
La Junta de Andalucía ha defendido que no se envió un único mensaje mediante el sistema Es-Alert porque las instrucciones variaban en función de cada zona: mientras algunos vecinos debían confinarse, otros tenían que abandonar sus casas siguiendo rutas diferentes.
Juanma Moreno explicó además que parte de la zona afectada carecía de cobertura y que varias conexiones telefónicas se habían caído. El Ejecutivo andaluz sostiene que resultó más eficaz contactar directamente con los vecinos a través del alcalde, la Guardia Civil y la Policía Local.
La explicación podrá ser sometida a escrutinio y deberán investigarse todos los fallos que se hayan producido. Pero eso no justifica que un ministro aproveche una tragedia nacional para convertir las redes sociales en un lodazal de insultos.
La crispación como método
Óscar Puente hace tiempo que dejó de comportarse únicamente como ministro de Transportes para convertirse en el ariete digital del sanchismo. Su presencia constante en X, sus ataques a periodistas y sus enfrentamientos con dirigentes de la oposición han convertido la provocación en parte de su actividad política.
Sus defensores dirán que “no se esconde” y que responde a los ataques del PP. Sus críticos ven algo mucho más preocupante: a un miembro del Consejo de Ministros incapaz de rebajar el tono incluso cuando hay muertos, desaparecidos y familias esperando respuestas.
Mientras los servicios de emergencia luchaban contra las llamas y los familiares trataban de conocer el destino de sus seres queridos, Puente optó de nuevo por el insulto. Por eso la frase de Antonio Naranjo resulta tan contundente: el ministro no se pone en modo gestor, sino “en modo gañán”. Y el problema es que, en el Gobierno de Sánchez, la crispación ya no parece un accidente. Se ha convertido en una estrategia.