«El Análisis: Diario de la Noche» cierra una semana excepcional batiendo sus récords
El consolidado espacio firma su segundo máximo histórico consecutivo, reúne 142.000 espectadores y se convierte en líder absoluto de su franja tras abordar la crisis de Ceuta y las vacaciones de Pedro Sánchez

Benjamín López, presentador esta semana de El Análisis: Diario de la Noche
El récord de audiencia alcanzado el miércoles por El Análisis: Diario de la Noche apenas ha durado 24 horas. El programa de Telemadrid, presentado durante esta semana y la próxima por el director de ESdiario, Benjamín López, ha vuelto a superar su mejor registro y cierra una semana especialmente brillante.
La emisión del miércoles alcanzó un 13,8% de cuota, con 132.000 espectadores de media y 269.000 contactos únicos. Aquella noche fue la segunda opción entre todas las cadenas y logró situarse un 59% por encima del promedio habitual de Telemadrid. Unos datos extraordinarios que la siguiente entrega todavía consiguió mejorar.
Este jueves, el programa escaló hasta un enorme 15,2%, reunió a 142.000 espectadores y llegó a 238.000 personas. Además de firmar su segundo máximo histórico consecutivo, se convirtió en líder absoluto de su franja frente al resto de cadenas y fue el contenido más visto del día en Telemadrid.
Los números reconocen el buen trabajo realizado por Benjamín López durante esta sustitución estival, pero también confirman algo más importante: la audiencia permanece fiel a El Análisis, a su personalidad y a una manera directa y reconocible de abordar la actualidad. El formato ha construido una comunidad de espectadores que sabe perfectamente qué busca cuando llega la noche. Y estos días ha vuelto a encontrarlo.
Benjamín López, colaborador habitual de la mesa desde el estreno del espacio, ha asumido durante dos semanas la conducción que habitualmente corresponde a Antonio Naranjo. El antiguo responsable de Opinión e Investigación de ESdiario ha sido quien ha imprimido al programa su tono combativo, su capacidad para generar debate y una identidad que ya forma parte de la programación de Telemadrid.
Benjamín López no ha necesitado cambiar esa fórmula, sino mantener su ritmo y conducirla con su propio estilo y experiencia televisiva. El resultado es una continuidad natural que refuerza al programa y acredita la solidez del proyecto construido por Naranjo. El dato premia al sustituto pero también a quien ha dejado perfectamente asentado el formato.
Durante las dos emisiones, la mesa siguió muy pendiente de la crisis de Ceuta, todavía sin resolver tras la entrada masiva de unas 80.000 personas desde Marruecos. Los abucheos recibidos por Fernando Grande-Marlaska, la creciente preocupación sanitaria y la indignación de los ceutíes ocuparon buena parte del análisis.
También estuvieron presentes las vacaciones de Pedro Sánchez en La Mareta mientras la ciudad autónoma continúa desbordada, así como las polémicas últimas imágenes de su familia en Lanzarote. Dos asuntos que mantienen especialmente movilizada a una audiencia que no parece dispuesta a comprar la normalidad oficial.
Antonio Naranjo encontrará a su regreso el programa exactamente donde lo dejó: consolidado, reconocible y conectado con sus espectadores. Eso sí, con dos nuevos máximos históricos colocados en la vitrina. No es mala forma de cuidar la casa.