Encapuchados apedrean a un equipo de "En boca de todos" en Ceuta: "Es la impunidad porque se les permite"
Los reporteros fueron amenazados y obligados a abandonar la zona mientras grababan la crisis migratoria. El ataque vuelve a poner en cuestión el silencio de quienes solo defienden la libertad de prensa cuando les conviene.

En Boca de Todos
La violencia desatada en Ceuta también ha alcanzado a los periodistas desplazados para informar sobre la crisis migratoria. Un grupo de delincuentes encapuchados amenazó y apedreó a un equipo del programa "En boca de todos", de Cuatro, cuando trataba de mostrar lo que estaba ocurriendo sobre el terreno.
Los agresores lanzaron piedras contra los profesionales y los obligaron a abandonar precipitadamente la zona ante el riesgo de resultar heridos. Una escena de extrema gravedad que refleja la tensión y la sensación de impunidad que denuncian desde hace semanas numerosos vecinos de la ciudad autónoma.
"¡Qué vergüenza! ¡Es la impunidad, porque se les permite!", lamentaron durante la emisión del programa al contemplar las imágenes. La indignación no es menor: un equipo de televisión fue atacado mientras ejercía su trabajo y trataba de documentar unos hechos de evidente interés público.
La libertad de prensa, también bajo las piedras
El ataque no representa únicamente una agresión contra unos reporteros. Supone un intento de impedir que las cámaras enseñen la realidad de Ceuta: amenazas, encapuchados y lanzamiento de piedras contra quienes pretenden informar.
Sin embargo, el episodio no ha provocado la misma oleada de condenas que suele aparecer cuando los agresores pertenecen a otros ámbitos ideológicos o políticos. El silencio de determinados medios públicos y cadenas habitualmente dispuestas a impartir lecciones sobre libertad de prensa resulta especialmente llamativo.
Ni RTVE ni La Sexta han convertido, por ahora, la agresión sufrida por el equipo de Cuatro en una de sus grandes causas informativas. Una doble vara de medir que vuelve a dejar al descubierto una defensa selectiva del periodismo: máxima indignación cuando el ataque encaja en el relato y discreción cuando las imágenes pueden perjudicarlo.
Ceuta, abandonada ante la violencia
Mientras algunos tratan de reducir la crisis a un enfrentamiento ideológico, los periodistas reciben pedradas, los agentes afrontan ataques y los vecinos denuncian que han perdido la seguridad con la que vivían. Todo ello mientras el Gobierno intenta transmitir una imagen de normalidad cada vez más difícil de sostener.