Antonio Naranjo retrata a la izquierda y sus terminales mediáticas por Bilbao: "Han perseguido más a los policías que a los encapuchados"
El periodista criticó en En Boca de Todos el foco puesto en la actuación policial tras los disturbios que dejaron coches calcinados, comercios saqueados y 19 detenidos.

Antonio Naranjo, una de las estrellas de Telemadrid.
Antonio Naranjo lanzó una crítica a la reacción política y mediática ante los disturbios registrados este lunes en Bilbao. En la tertulia de En Boca de Todos, el periodista censuró lo que considera una doble vara de medir en la condena de la violencia: "Lo que ha habido aquí ha sido perseguir más a los policías que a los encapuchados, más a los policías que a los que iban con el pañuelo palestino tapándose la cara".
La frase llegó mientras se analizaban los altercados en Deusto, que estallaron tras una concentración contra un acto de Vito Quiles, finalmente cancelado por motivos de seguridad. La Ertzaintza detuvo a 19 personas e investiga a otras tres. Ardieron vehículos, contenedores y una moto de la Policía Municipal, y se registraron ataques a comercios y a agentes.
"Gora ETA militarra" en las calles de Bilbao
Entre los cánticos recogidos durante los disturbios figuró "Gora ETA militarra". Naranjo puso el foco en el contraste entre las imágenes de encapuchados, incendios y saqueos y las críticas dirigidas a la actuación de los agentes.
La concentración contra Quiles había reunido a miles de personas, pero los altercados posteriores fueron protagonizados por grupos radicales. La cancelación del acto no evitó que continuaran los ataques y los incendios en distintos puntos de la ciudad.
El sindicato policial pide aclarar el dispositivo
La intervención de Naranjo también se produce después de las denuncias del Sindicato Profesional de la Ertzaintza (SIPE) sobre la gestión policial. Su vicecoordinador, Juan Carlos Sáenz, afirmó que los refuerzos fueron enviados a casa antes de lo previsto y cuestionó que la primera unidad de intervención móvil tardara alrededor de una hora en llegar.
El sindicato plantea que se investigue si hubo una orden de no intervenir y quién decidió reducir el dispositivo. Por ahora, esas afirmaciones son denuncias de la organización policial y no una conclusión oficial sobre lo ocurrido.
El análisis de Naranjo resume así el debate abierto tras los disturbios: si la atención pública se dirige a quienes intentan contener la violencia mientras los encapuchados incendian vehículos y saquean comercios, la condena corre el riesgo de dejar en segundo plano a los autores de los ataques.