La nueva pizza de Mercadona parece de restaurante italiano: "Lo más sorprendente es el aroma que desprende al salir del horno"
La sorpresa italiana de Mercadona: pizza blanca con trufa, champiñones y queso por menos que una caña.

La pizza trufada lista para servir combina queso fundido, champiñones y un toque de carne sobre una base crujiente.
Mercadona vuelve a sorprender con un producto que redefine el concepto de comida rápida y económica. Su nueva pizza trufada, refrigerada con envase de plástico reciclado, lista en 17 minutos y con un precio de solo 2,90 €, es capaz de transportarte al corazón de una trattoria italiana sin salir de tu cocina. Queso, nata, champiñones y el toque justo de trufa hacen que el resultado sea cremoso, crujiente y sorprendentemente elegante para tratarse de un producto low cost. Los que la han probado dicen que podría servirse perfectamente en la carta de un restaurante italiano y nadie levantaría una ceja.
La pizza trufada de Mercadona: el nuevo éxito del supermercado
La Pizza Truffata de Mercadona es una pizza blanca, sin base de tomate, que apuesta por una combinación clásica y sencilla: queso, nata, champiñones y un toque de salsa trufada. Su masa es fina y crujiente, mientras que el relleno aporta una textura cremosa y un sabor más intenso de lo habitual en productos ultracongelados. No pretende competir con pizzas artesanas, pero dentro de su categoría destaca por ofrecer un perfil de sabor equilibrado y diferente, inspirado en las recetas italianas tradicionales.
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Patricia de la Torre
Un resumen de las opiniones sobre la pizza de trufa de Mercadona

Así se presenta la Pizza Truffata de Mercadona, con champiñones y base de queso y nata, lista para hornear.
Según comentan, lo más sorprendente es que el aroma que desprende al salir del horno recuerda a las pizzas artesanas con ingredientes seleccionados.
Quienes la han probado coinciden en que tiene un sabor intenso, diferente a cualquier otra pizza refrigerada. Algunos advierten que su cremosidad puede resultar algo empalagosa si te excedes con las porciones, pero casi todos coinciden en que, por su precio, es difícil encontrar una alternativa mejor.
En un contexto donde salir a cenar a un restaurante italiano puede costarte 25 o 30 euros por persona, encontrar una opción rápida y tan barata como esta se convierte en todo un hallazgo. No será la mejor pizza de España, la más saludable ni la más gourmet, pero sí logra que una cena improvisada tenga ese punto especial que hace la diferencia. Por menos que una caña en cualquier terraza del centro, puedes disfrutar de una cena digna de restaurante. Y, sinceramente, pocas opciones del lineal congelado logran lo mismo.
Y lo mejor es que puedes convertirla en un plato más sofisticado aún si la cortas en pequeños cuadraditos y la sirves como picoteo, acompañada de una ensalada verde o un buen vino blanco.