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Guerra abierta entre Rosario Matew y Bonbon Reich por la nueva Ley de 'influencers'

Los creadores de contenido se encuentran perdidos con las nuevas medidas que aporta el Real Decreto 444/2024 sobre la forma en que debe identificarse la publicidad en redes sociales 

Las 'influencers' Bonbon Reich (i) y Rosario Matew (d)

Las 'influencers' Bonbon Reich (i) y Rosario Matew (d)ESdiario

Alba Molina López
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El Gobierno ha activado la nueva ley que regula a los 'influencers' en España, una medida con la que pretende poner orden en un sector que mueve millones y que hasta ahora operaba en un terreno casi sin reglas. El Real Decreto 444/2024, que desarrolla la Ley General de Comunicación Audiovisual, impone a los creadores más influyentes las mismas obligaciones que a los medios tradicionales, en un intento de 'profesionalizar' un entorno cada vez más cuestionado por la falta de transparencia y el impacto que tiene en los menores.

A partir de ahora, quienes ingresen más de 300.000 euros anuales, cuenten con más de un millón de seguidores en una plataforma o dos millones en varias, y produzcan contenido de forma regular, deberán inscribirse en el Registro Estatal de Prestadores de Servicios de Comunicación Audiovisual. También estarán obligados a dejar claro cuándo un contenido es publicitario, algo que hasta ahora muchos evitaban para no perder credibilidad ante sus seguidores. La norma prohíbe expresamente la publicidad encubierta, limita la promoción de productos sensibles y exige un respeto estricto a los valores constitucionales y a la protección de la infancia.

El Código de Conducta acordado entre AUTOCONTROL y la Asociación Española de Anunciantes refuerza este marco y señala que los mensajes publicitarios deberán estar claramente identificados con términos como 'publicidad' o 'contenido patrocinado', dejando atrás etiquetas ambiguas como 'colab' o 'ad'. La sanción, tanto para las marcas como para los creadores, podrá ser económica y reputacional, ya que por primera vez la ley reconoce la responsabilidad compartida en las malas prácticas.

En medio de esta nueva regulación, el ecosistema digital no ha estado exento de polémicas. La más sonada ha sido la protagonizada por BonBon Reich y Rosario Matew, dos creadoras que se enzarzaron en 'TikTok' en un debate público sobre la sinceridad de algunas colaboraciones.

BonBon Reich ha acusado a Rosario y a otras 'influencers' de camuflar acuerdos publicitarios, lo que ha reabierto el debate sobre la ética en las redes y la necesidad de distinguir entre contenido espontáneo y campañas pagadas. El enfrentamiento, seguido por miles de usuarios, ha reflejado la tensión entre la autenticidad y el negocio que envuelve a esta industria.

BonBon Reich explicaba en el polémico vídeo, con su habitual tono irónico, que algunas 'influencers' estaban informando a sus seguidores sobre la nueva ley por interés propio más que por el del público. En su opinión, quienes realmente deben preocuparse por la normativa no son los seguidores, sino los propios creadores de contenido, que ahora deberán incluir la palabra 'publicidad' en todas sus colaboraciones. 'Están acojonadas, porque claro, poner ‘publi’ en todo quiere decir que ya no os va a interesar', comentaba la catalana entre risas.

A esas declaraciones ha respondido Rosario Matew, quien se ha dado por aludida y ha replicado en otro vídeo con una frase tajante: 'La gente que más habla es la que más tiene que callar'. La 'influencer' ha defendido que, igual que las creadoras están informadas sobre la ley, sus seguidores también deberían entender lo que significa cada etiqueta. Ha añadido que ella siempre ha sido transparente con su comunidad, hasta el punto de contar cuando se quema el bigote, cuando va al ginecólogo o cuando se rompe la tele de su casa, y ha subrayado que 'supuestamente, incluso lo que compramos nosotras mismas porque queremos y nos gusta también hay que marcarlo como publicidad'.

Con esta ley ya en vigor, el Ejecutivo busca reforzar la transparencia y la protección de los consumidores, pero también marcar distancias entre el contenido responsable y el marketing sin control. Desde el sector, algunos creadores consideran que la medida es necesaria para profesionalizar su trabajo, mientras otros advierten que puede suponer una carga burocrática y una pérdida de libertad creativa. En cualquier caso, la regulación de los 'influencers' abre una nueva etapa en la comunicación digital española, en la que el entretenimiento y la publicidad deberán convivir con más rigor y menos opacidad.

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