El antes y después de esta granja en Galicia deja sin palabras a las redes: ahora es un hogar de ensueño
Una familia ha transformado una antigua granja de Galicia en una vivienda luminosa, funcional y conectada con sus raíces rurales

Del recuerdo a la realidad: una cuadra gallega que fue testigo de generaciones familiares se transforma hoy en una casa contemporánea abierta al campo.
Durante décadas, fue una granja de ganado con estructura de hormigón, sin aislamiento, sin carpinterías, y completamente funcional para el trabajo agrícola. Hoy, ese mismo espacio se ha transformado en una vivienda contemporánea, luminosa y perfectamente equipada para la vida familiar. La responsable de este cambio radical es Laura Pérez Quiñoá, interiorista gallega que ha documentado todo el proceso de rehabilitación en su cuenta de Instagram (@lauraperezquinoa), donde suma más de 58.000 seguidores.
El proyecto se ha vuelto viral gracias al impacto visual de su "antes y después", que muestra cómo una construcción en ruinas puede convertirse en un hogar de estilo moderno sin perder el vínculo con su historia.
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Patricia de la Torre
Cómo una antigua granja familiar en Galicia se convirtió en un hogar actual y viral
El edificio original era una cuadra ganadera situada en el entorno rural de Galicia. Presentaba un estado muy deteriorado: techo de chapa oxidada, suelos de cemento, muros sin revestir, falta total de acabados interiores y ningún tipo de habitabilidad.
La reforma ha sido integral. Se ha mantenido parte de la estructura metálica original, pero todo el interior ha sido reconfigurado para adaptarse a un uso residencial. El espacio ahora cuenta con salón de doble altura, dormitorios familiares, zona de estudio para niños, cocina abierta, y altillo con biblioteca, aprovechando al máximo la entrada de luz natural mediante grandes ventanales orientados al campo.
El nuevo interior combina estética nórdica con detalles de tradición gallega. Se ha optado por una paleta de colores neutros, predominando el blanco en suelos y techos, con mobiliario de madera clara y toques en dorado y mostaza.
El salón destaca por su amplitud y conexión visual con el exterior, incluyendo vistas directas a los caballos que la familia cría en la finca. La cocina presenta una isla central con acabado en madera acanalada y grifería dorada. En el baño, se ha instalado una bañera exenta con luminaria colgante.
Los dormitorios infantiles están decorados con muebles vintage restaurados, papel pintado con motivos geométricos y una clara intención de crear un entorno funcional y acogedor.
Más allá del diseño, este proyecto representa una forma de recuperar patrimonio familiar y adaptarlo a un nuevo estilo de vida. Y el éxito en redes confirma que este tipo de reformas rurales tocan una fibra sensible en muchas personas: la posibilidad de vivir mejor sin renunciar al origen.