Largas colas por una camiseta: la prenda sin mangas que reescribe 200 años de reglas mormonas desata la locura en EE.UU.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días —más conocida como iglesia mormona— lanza un top interior sin mangas que desata FOMO en TikTok y divide a sus fieles
Decenas de mujeres esperan al sol para conseguir las camisetas interiores aprobadas por la Iglesia SUD, en una escena más propia de un lanzamiento de moda que de un cambio doctrinal.
No se trata de una colección cápsula de Jacquemus ni del lanzamiento de las Adidas más deseadas. Lo que ha provocado colas kilométricas de mujeres en Estados Unidos (algunas esperando desde la madrugada) es, sorprendentemente, una prenda interior blanca. Pero no cualquier prenda, hablamos del rediseño de la ropa interior sagrada que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocida por muchos como la iglesia mormona) exige a sus miembros más devotos. Por primera vez en su historia moderna, se ha autorizado una versión sin mangas, y la reacción ha sido de proporciones virales.
Aunque en España el impacto cultural de esta religión es menor, los códigos estéticos, doctrinales y de género que impone están ahora más presentes que nunca, en parte gracias al éxito reciente de la serie documental 'La vida secreta de las esposas mormonas', disponible en Disney+ y comentada por su retrato entre lo naíf y lo siniestro de las influencers religiosas.
La camiseta sin mangas que remueve siglos de pudor
Para entender el revuelo, hay que explicar qué es exactamente esa prenda. Dentro de la Iglesia SUD, los adultos que han pasado por el rito del templo deben llevar a diario una ropa interior especial que representa los compromisos espirituales adquiridos. Es una especie de uniforme invisible, que debe usarse bajo cualquier prenda de vestir, salvo en situaciones muy concretas como ducharse o nadar. Hasta ahora, la prenda para mujeres consistía en una camiseta con mangas cortas y un corte alto en el pecho, lo que hacía casi imposible llevar ropa sin mangas en la vida cotidiana sin pecar contra la modestia.
Con el rediseño, la camiseta pasa a ser de tirantes, fabricada con un tejido técnico más transpirable, y permite por fin combinar con vestidos de verano o blusas con escote. Lo que para cualquier otra mujer podría parecer un detalle trivial, para muchas mormonas ha sido un antes y un después. La expectativa era tan alta que, en el primer día de venta en Utah, algunos tallajes se agotaron en cuestión de horas. Y en redes sociales, especialmente en TikTok, el entusiasmo se convirtió en catarata emocional: desde novias que rehicieron sus estilismos hasta fieles que celebraban sentirse cerca de Dios sin pasar calor.
Un alivio práctico que despierta una herida doctrinal
Pero no todo es celebración. El cambio ha generado una oleada de críticas internas, sobre todo entre quienes sienten que la Iglesia llega tarde, o que nunca debió imponer esa restricción estética. Exmiembros y fieles desencantadas han usado la ocasión para revisar el discurso de modestia que marcaron sus años de juventud. Un discurso que, como ha documentado 'La vida secreta de las esposas mormonas', podía llegar a extremos de control absoluto sobre la imagen femenina.
En foros y redes sociales circula ya un término con tono de revancha: "hombros de pornografía", usado con ironía por mujeres que durante años fueron reprendidas por mostrar esa parte del cuerpo. Y claro, cuando algo que antes estaba prohibido de repente se permite, muchas lo sienten como una especie de reconocimiento silencioso: quizá aquellas reglas tan estrictas nunca tuvieron tanto sentido.
El rediseño de esta prenda no puede entenderse solo como una mejora de producto. Para muchos analistas, se inscribe dentro de una estrategia más amplia de la Iglesia SUD para recuperar terreno entre los jóvenes, especialmente entre las mujeres. En la última década, el número de mujeres que abandona la iglesia ha aumentado significativamente en Estados Unidos, y la pérdida de fieles en edad reproductiva preocupa a la institución, que basa gran parte de su crecimiento en la natalidad interna.
En este sentido, facilitar la vida cotidiana, hacer más cómoda la fe y acercarse a los códigos estéticos de las nuevas generaciones es una forma de retener miembros.