Muere a los 105 años el inventor del mítico patito de goma que seguro ha pasado por tu bañera
El legado del fabricante se mantiene vivo gracias a un pequeño icono cultural que continúa evocando ternura, nostalgia y alegría compartida

Patitos de goma en una bañera.
El empresario hongkonés LT Lam, creador del legendario patito de goma amarillo, falleció a los 105 años. Su muerte marca el fin de una vida larga y dedicada a convertir un juguete sencillo en un icono global, presente en hogares de todo el mundo desde hace décadas.
Lam dirigía la compañía Forward Products, desde donde transformó una figura básica —un pato de goma de color amarillo— en uno de los símbolos jugueteros más reconocibles del siglo XX. Su visión fue clave para que un objeto humilde se convirtiera en un emblema del diseño asequible que acompañó a generaciones enteras durante su infancia.
La empresa comenzó a fabricar productos de plástico a mediados del siglo pasado, en un contexto marcado por la posguerra, la escasez de recursos y una industria emergente en Hong Kong. En esos primeros años, Lam combinó la producción doméstica con juguetes de bajo coste, uniendo creatividad y practicidad para llegar a públicos cada vez más amplios y diversos.
A partir de los años cincuenta, Hong Kong se consolidó como un gran centro manufacturero para la exportación, y la fábrica de Lam desempeñó un papel destacado en ese crecimiento. El patito amarillo se vendió por millones, fue reinterpretado en múltiples versiones y dejó de ser solo un juguete para convertirse en un símbolo nostálgico que evocaba la calidez de los baños infantiles y los primeros recuerdos.
Su creación trascendió su origen industrial: aquel patito ha flotado en bañeras, ha aparecido en campañas publicitarias, ilustraciones y hasta instalaciones artísticas, convirtiéndose en una figura universalmente reconocible. Su legado perdura cada vez que alguien mira ese pequeño pato amarillo y recuerda, aunque sea por un instante, la sencillez amable de la infancia.