Un estudio demuestra el canibalismo de neandertales: se comían a mujeres y niños de otros clanes
Nuevos análisis identifican a mujeres y menores como principales víctimas de antiguos enfrentamientos entre comunidades neandertales

Ilustración de neandertales.
Un nuevo estudio internacional liderado por científicos de Francia, Bélgica, Alemania y Estados Unidos revela evidencias de canibalismo entre neandertales del norte de Europa. Según los investigadores, las víctimas eran mayoritariamente mujeres adultas y niños, lo que apunta a una práctica selectiva dentro de estos grupos humanos prehistóricos y plantea nuevas preguntas sobre sus dinámicas sociales.
Los restos analizados proceden de la tercera cueva del yacimiento de Goyet, en Bélgica, con una antigüedad estimada de entre 41.000 y 45.000 años. Los huesos muestran marcas claras compatibles con actividades de despiece y consumo, similares a las observadas en animales que formaban parte de la dieta neandertal, según detallan los responsables del hallazgo.
Uno de los aspectos más llamativos del estudio es el origen de las víctimas. El perfil biológico obtenido a partir de los análisis sugiere que no pertenecían al clan local, sino a un grupo distinto. Esto abre la posibilidad de que los neandertales capturaran a mujeres y niños de otros clanes, lo que reforzaría la idea de conflictos frecuentes entre comunidades.
Para llegar a estas conclusiones, los expertos utilizaron varias técnicas complementarias: dataciones por radiocarbono, análisis de ADN, estudios isotópicos y reconstrucciones virtuales de los huesos fragmentados. Este conjunto de métodos permitió confirmar que los restos humanos presentaban las mismas señales de procesamiento que los huesos de animales consumidos en la misma cueva.
El patrón observado podría estar relacionado con tensiones territoriales entre distintos grupos de neandertales. Aunque no se detallan los motivos exactos, los investigadores apuntan a que este comportamiento formaba parte de una estrategia de supervivencia en un contexto de competencia por recursos. El estudio, publicado en Scientific Reports, añade nuevas piezas al complejo puzle sobre cómo interactuaban estos antiguos homínidos.