Paula Seiton, experta en orden y limpieza, explica por qué limpiar en círculos arruina tu fregadero
La especialista en orden doméstico detalla el gesto cotidiano que desgasta el acero inoxidable y cómo solucionarlo con un cambio mínimo

Limpiar el fregadero siguiendo la veta del acero es la clave para evitar rayas y mantener el brillo por más tiempo
Sí, limpias el fregadero todos los días. O al menos, cuando toca. Pasas el estropajo con energía, a veces con vinagre, otras con bicarbonato, y hasta puede que termines con un buen chorro de limón para dejar ese olor a limpieza que da tanta satisfacción. Pero hay un detalle que casi nadie tiene en cuenta, y que cambia por completo el resultado: la dirección en la que pasas el estropajo.
Paula Seiton, especialista en orden doméstico y minimalismo práctico, lo explica sin rodeos en su cuenta de Instagram (@paula.unsitioparacadacosa): "Si vas a limpiar un fregadero de acero, no lo hagas en círculos. Sigue la veta del acero y así lo rayarás mucho menos."
¿La razón? Muy sencilla. El acero inoxidable, como cualquier superficie metálica pulida, tiene una dirección. Y cuando frotas en círculos o en direcciones aleatorias, lo que estás haciendo en realidad es contradecir ese patrón, dejando microarañazos que opacan el brillo y favorecen la acumulación de suciedad invisible a simple vista.
Paula Seiton y la técnica correcta para un fregadero que brille más tiempo
El vídeo es una de esas pequeñas joyas del contenido útil que te hacen cambiar un hábito de toda la vida. "No es el estropajo, es cómo lo usas", sentencia Paula. Porque no se trata de comprar un producto nuevo, ni de gastar más tiempo, solo de mirar con atención y seguir la veta, como harías con la madera o con el cabello.
Y aunque parece un detalle menor, aplicar esta técnica tiene efectos acumulativos. Menos rayas, menos zonas donde se acumula cal, más brillo con menos esfuerzo y un aspecto impecable durante mucho más tiempo.
En el universo de los pequeños trucos del hogar, este destaca por su sencillez. No hace falta cambiar de estropajo, ni comprar productos caros, ni seguir modas de TikTok. Solo observar y adaptar un gesto.
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Patricia de la Torre
El detalle invisible que marca la diferencia
Lo curioso es que, cuando lo pruebas, la diferencia se nota. No solo a nivel estético, sino también táctil. El fregadero parece más suave al pasar el trapo seco, el agua escurre mejor y las gotas no dejan marcas. Es una de esas pequeñas mejoras domésticas que elevan la sensación de orden y cuidado sin complicaciones.
Paula Seiton, que lleva años compartiendo consejos de organización realista y limpieza sensata, tiene claro que la limpieza no es hacer más, sino hacer mejor. Y en el caso del acero inoxidable, hacer mejor empieza por mirar cómo está orientada la veta.
En muchas cocinas, el fregadero es el primer y último lugar que se toca al cocinar. Un espacio de paso constante que, si está reluciente, da sensación de hogar cuidado. Si está opaco, rayado o con restos, lo contrario.
Por eso este truco tan simple es una forma de prolongar la vida útil de un elemento central de la cocina, de reducir el desgaste y de cuidar lo que ya tenemos.