Lili Loayza, experta en feng shui: "No ubiques esto en tu casa si no has hecho un estudio"
La experta en Feng Shui Lili Loayza explica por qué ciertos elementos decorativos pueden activar energía desfavorable en tu hogar

Un salón bañado por luz natural donde las plantas y los textiles cálidos crean un ambiente equilibrado y acogedor, ideal para aplicar principios de armonización del espacio
En plena era de interiores virales, Lili Loayza, arquitecta y especialista en Feng Shui consciente, lanza una advertencia clara: no todo lo que es estético es energéticamente saludable.
La diferencia, explica, no está en el objeto en sí, sino en su ubicación y en el momento vital de quien habita el espacio. "Hay elementos que, mal posicionados, pueden activar energías desfavorables, bloquear oportunidades o desordenar tu equilibrio interno".
Lili Loayza y el Feng Shui: por qué no es solo decoración
Para Lili Loayza, el error más común es reducir el Feng Shui a una cuestión ornamental. "El Feng Shui no es decoración, es lectura energética del espacio", afirma. Lo que armoniza a una persona puede desequilibrar a otra. Antes de activar energía, hay que estudiarla.
En un momento en el que el bienestar emocional se ha convertido en prioridad, el hogar se posiciona como epicentro de estabilidad. Pero, según la experta, muchas decisiones estéticas pueden estar haciendo justo lo contrario.
No se trata de prohibiciones universales. Se trata de contexto. Un color, una forma o un elemento dinámico puede potenciar un área vital… o generar tensión.
Elementos que, según Lili Loayza, pueden activar energía desfavorable
El agua en movimiento es uno de los ejemplos más claros. Las fuentes decorativas están asociadas a prosperidad, pero Loayza matiza: "El agua en movimiento puede activar cualquier energía, tanto favorable como desfavorable". Si el sector no está preparado, esa activación puede intensificar conflictos latentes o inestabilidad emocional.
Los colores intensos, especialmente el rojo, también requieren análisis previo. El rojo está vinculado al elemento fuego. Mal activado, puede generar tensión, impulsividad o incluso acelerar procesos físicos indeseados. "Colores intensos como el rojo. No siempre elevan la energía. En ciertos sectores, pueden generar tensión y exceso de fuego", advierte.
Las escaleras de caracol, muy valoradas en arquitectura contemporánea, aceleran y dispersan la energía. Cuando están mal ubicadas, dificultan que esta se asiente y nutra a los habitantes. El resultado puede traducirse en agotamiento o sensación constante de inestabilidad.
Los espejos, otro clásico recurso decorativo, pueden desviar o devolver la energía favorable que intenta ingresar en la vivienda. Colocados frente a puertas o entradas principales, pueden literalmente "expulsar" oportunidades simbólicamente.
El Feng Shui ha vuelto a ganar protagonismo desde una perspectiva más rigurosa y menos superficial. La clave, insiste la experta, no es temer a los elementos, sino comprenderlos. No necesitas eliminar todo lo que tienes. Necesitas saber qué estás activando.
Su metodología se basa en estudiar la orientación, la distribución y el momento vital de quien habita el espacio. Es un trabajo personalizado, casi quirúrgico.