José Carlos Fuertes, psiquiatra, no se muerde la lengua sobre el negocio de la venta de pedos embotellados
La tendencia ha ganado visibilidad en plataformas sociales, donde algunos perfiles promocionan productos insólitos dirigidos a sus seguidores más fieles

Stephanie Matto.
El psiquiatra José Carlos Fuertes ha intervenido en Telecinco para analizar el fenómeno viral de la venta de flatulencias envasadas que se promociona a través de redes sociales. El especialista fue consultado a raíz de la popularidad alcanzada por este tipo de prácticas impulsadas por algunos creadores de contenido en internet.
Durante su intervención, José Carlos Fuertes advirtió de que este tipo de iniciativas no deben tomarse únicamente como una broma y señaló que "esto puede producir problemas de salud". Según explicó, la presión por generar contenido o ingresos mediante estas acciones puede derivar en situaciones perjudiciales para quienes las realizan.
El psiquiatra contextualizó el fenómeno dentro de la lógica de viralidad en plataformas digitales, afirmando que vivimos en "un mercado muy maquiavélico" en el que prima la búsqueda de repercusión y visibilidad. En ese escenario, añadió, "lo importante es vender y para ello vale todo".
José Carlos Fuertes también se refirió al perfil de quienes adquieren estos productos, señalando que "los compradores de este mercado suelen ser personas que tienen parafilias" y que, a su juicio, se trata de individuos con "un trastorno importante de su personalidad". El especialista indicó que lo que se adquiere simbólicamente es "una parte íntima de ese ídolo o influencer".
El médico afirmó igualmente que ha tenido contacto clínico con casos relacionados con este tipo de conductas, explicando que en algunas situaciones la demanda se convierte en una compulsión, "un impulso irrefrenable", dentro de dinámicas propias del ámbito obsesivo.
El fenómeno tiene como uno de los ejemplos más difundidos el de Stephanie Matto, creadora de contenido estadounidense que anunció la venta en internet de flatulencias envasadas como parte de su actividad digital. La propia creadora de contenido explicó que ofrecía estos botes a seguidores a cambio de unos 1.000 dólares, incluyendo una nota personalizada para el comprador. Además, se ha desvelado que a la semana podría llegar a ganar unos 50.000 dólares.