Historias virales
La sorprendente historia detrás de Pocoyó: una frase infantil que lo cambió todo
Detrás de algunos de los mayores éxitos de la televisión hay historias inesperadas. En el caso de Pocoyó, uno de los dibujos animados más populares entre el público infantil desde comienzos de siglo, su nombre no nació en un despacho creativo, sino en un momento cotidiano tan cotidiano como un niño rezando

(Foto de ARCHIVO) El protagonista de dibujos animados, Pocoyó 24/8/2017
La historia del origen de Pocoyó es tan sencilla como sorprendente. Uno de sus creadores, el productor David Cantolla, encontró la inspiración al escuchar a su hija recitar la tradicional oración “Jesúsito de mi vida, tú eres niño como yo”. Sin embargo, la pequeña de dos años no pronunciaba correctamente el final y decía “poco yo”.
Aquel error llamó la atención de Cantolla, que vio en esa expresión algo especial: una sonoridad distinta, fácil de recordar y con un aire infantil que encajaba perfectamente con el personaje que estaba en proceso de creación. De ahí surgiría el nombre “Pocoyó”, convertido con el tiempo en una marca reconocible en todo el mundo.
El proyecto tomó forma a principios de los años 2000 junto a otros creadores como Guillermo García Carsí, responsable del diseño del personaje. La serie apostó desde el inicio por un estilo visual limpio, colores llamativos y una narrativa sencilla, pensada para los más pequeños de la casa.
Desde su estreno en 2005, Pocoyó no ha dejado de crecer. La serie ha sido emitida en decenas de países, traducida a múltiples idiomas y adaptada a nuevas plataformas digitales, consolidándose como uno de los mayores éxitos internacionales de la animación española.
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Lo más llamativo es que todo ese recorrido global tiene su origen en un instante íntimo y cotidiano. Un simple “poco yo” que, sin pretenderlo, terminó dando nombre a un personaje que ha acompañado a generaciones de niños. Una prueba más de que, en ocasiones, las grandes ideas no surgen de complejas estrategias, sino de pequeños detalles que alguien supo escuchar.