ESdiario

El Cristo de Mena original fue quemado por la izquierda española en mayo de 1931

La talla del Cristo de la Buena Muerte, obra maestra del barroco español, fue destruida durante los disturbios anticlericales tras la proclamación de la Segunda República. La de ahora es una reconstrucción realizada en 1942

El Tercio 'Don Juan de Austria', III de la Legión durante el traslado del Cristo de la Buena Muerte

El Tercio 'Don Juan de Austria', III de la Legión durante el traslado del Cristo de la Buena MuerteAlex Zea

Publicado por
Sandra Sánchez

Creado:

Actualizado:

La imagen actual que porta la Legión Española no es la original. El célebre Cristo de la Buena Muerte, obra del escultor barroco Pedro de Mena tallada en 1663, fue destruido en mayo de 1931 durante los disturbios anticlericales que se produjeron tras la proclamación de la Proclamación de la Segunda República Española.

Los hechos ocurrieron en la iglesia de Santo Domingo, en Málaga, que fue asaltada e incendiada en el contexto de una oleada de ataques contra templos y patrimonio religioso que se extendió por distintas ciudades españolas entre el 10 y el 13 de mayo de 1931. Aquellos disturbios fueron protagonizados por sectores radicalizados de izquierda con fuerte componente anticlerical, en un clima de enorme tensión política y social tras el cambio de régimen.

El Cristo original de Pedro de Mena estaba considerado una de las grandes joyas de la escultura barroca española y una de las imágenes devocionales más importantes de Andalucía. La destrucción de la talla supuso una pérdida irreparable para el patrimonio artístico español y marcó un episodio especialmente simbólico dentro de los ataques contra edificios religiosos producidos en esos días.

La imagen que hoy procesiona cada Jueves Santo junto a la Legión es una reconstrucción realizada en 1942 por el escultor Francisco Palma Burgos, quien creó una nueva talla inspirada en la obra original desaparecida en los disturbios de 1931.

Los sucesos de mayo de 1931 provocaron la quema o saqueo de decenas de iglesias, conventos y obras de arte sacro en diferentes puntos de España, reflejando el fuerte enfrentamiento ideológico existente en la sociedad de la época y el auge de movimientos anticlericales que identificaban a la Iglesia con el antiguo sistema político.

Desde entonces, la imagen del Cristo de Mena se ha convertido también en símbolo de la reconstrucción del patrimonio religioso destruido durante aquel periodo convulso de la historia española, manteniendo intacta su profunda devoción popular y su estrecha vinculación con la tradición de la Semana Santa andaluza.

tracking