Kim Kardashian paga la fianza de un preso condenado a muerte que llevaba 29 años en la cárcel
El caso de Richard Glossip, tras casi tres décadas en el corredor de la muerte, vuelve a ser noticia después de que se pagaran los 500.000 dólares de fianza

Kim Kardashian
Kim Kardashian ha vuelto a situarse en el foco mediático después de conocerse que pagó la fianza de Richard Glossip, un preso que pasó 29 años en prisión y que llegó a estar condenado a muerte en Oklahoma. La empresaria y estrella televisiva habría abonado los 500.000 dólares fijados por la Justicia estadounidense para permitir su salida provisional de la cárcel mientras espera un nuevo juicio.
La información fue difundida por el productor de cine Scott Budnick, colaborador habitual en iniciativas relacionadas con la reforma del sistema penitenciario en Estados Unidos. A través de sus redes sociales, Budnick aseguró que Kim Kardashian cubrió "de inmediato" la cantidad exigida por las autoridades para la puesta en libertad de Glossip, un caso al que la celebridad llevaba años vinculada públicamente.
Richard Glossip fue condenado por el asesinato en 1997 de Barry Van Treese, propietario de un motel en Oklahoma City. Durante años permaneció en el corredor de la muerte y estuvo cerca de ser ejecutado en tres ocasiones. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló recientemente la condena después de considerar que durante el proceso judicial se permitió el uso de testimonios falsos, vulnerando así su derecho a un juicio justo.
El exrecluso abandonó la prisión acompañado de su esposa, Lea Glossip, y deberá permanecer en Oklahoma bajo vigilancia electrónica mientras continúa el proceso judicial. A su salida, agradeció públicamente el apoyo recibido durante estas casi tres décadas encarcelado. Según distintos medios estadounidenses, la defensa recibió ayuda económica de simpatizantes y activistas implicados en el caso.
Kim Kardashian lleva varios años participando en campañas relacionadas con la revisión de condenas y el sistema penal en Estados Unidos. En el caso de Glossip, ya había solicitado públicamente apoyo para evitar su ejecución en 2023 y había pedido la intervención de las autoridades estatales de Oklahoma. Su implicación volvió a cobrar relevancia tras conocerse el pago de la fianza que permitió la salida provisional del preso después de casi 30 años entre rejas.
Este caso en concreto se remonta a enero de 1997, cuando Barry Van Treese, propietario de un motel de Oklahoma, apareció asesinado a golpes en una de las habitaciones del establecimiento. La investigación señaló como autor material del crimen a Justin Sneed, empleado del motel, que reconoció haber cometido el asesinato durante un robo. A cambio de evitar la pena de muerte y ser condenado a cadena perpetua, Sneed declaró que Richard Glossip, entonces gerente del establecimiento, le había ofrecido dinero para acabar con la vida del empresario. La acusación se sostuvo principalmente sobre ese testimonio, ya que no se encontraron pruebas físicas que vincularan directamente a Glossip con el crimen. Durante años, la defensa denunció irregularidades en el proceso y cuestionó la credibilidad del principal testigo de la acusación.