Madrid se prepara para abrazar a Love of Lesbian tal vez por última ocasión
La banda afronta su tercer concierto en las Noches del Botánico mientras crece entre los seguidores la sensación de estar viviendo una de las últimas grandes citas madrileñas del grupo que ha marcado a toda una generación
Santi Balmes, cara visible de Love of Lesbian
Hay conciertos que se disfrutan. Y hay conciertos a los que uno va a acudir con la extraña sensación de estar guardando algo para el futuro. Como quien hace una fotografía mental porque sospecha que quizá no volverá a repetirse. El de este miércoles en Las Noches del Botánico (Real Jardín Botánico Alfonso XIII, 21:00) tiene mucho de eso para los seguidores de Love of Lesbian.
Nadie ha anunciado una despedida definitiva. Nadie ha confirmado que vaya a ser el último concierto de la banda en Madrid. Pero basta escuchar las conversaciones entre los asistentes o leer los comentarios en las redes sociales para comprender que algo flota en el ambiente. Una sensación difícil de explicar. La impresión de que una etapa se acerca lentamente a su final y de que conviene saborear cada canción como si fuera la última.
Love of Lesbian lleva más de dos décadas acompañando a varias generaciones de españoles. No es simplemente una banda. Es una banda sonora. Sus canciones han estado presentes en primeros amores, rupturas imposibles, amistades eternas, mudanzas, despedidas y reencuentros. Cada persona tiene una historia vinculada a alguna de ellas. Por eso sus conciertos nunca son únicamente conciertos.
Santi Balmes, extraordinario contador de historias y maestro de ceremonias sentimental, tampoco pudo ocultar la emoción. No para de agradecer el cariño recibido durante tantos años y se le quiebra la voz. No es teatro. Es algo mucho más sencillo y mucho más humano: la emoción de quien descubre que sus canciones ya no le pertenecen.
Por eso el concierto de este miércoles tiene algo especial. Quizá no sea una despedida. Ojalá no lo sea. Pero sí parece una oportunidad para volver a encontrarse con una banda que ha acompañado a toda una generación mientras aprendía a enamorarse, a perder, a equivocarse y a seguir adelante.
Y si finalmente no es la última vez, mejor todavía. Porque nadie se ha arrepentido jamás de cantar una canción de Love of Lesbian como si fuera la última.