Brujería en el Mundial con Kane: de caerle una maldición, a que se la quiten y volver a marcar goles
El delantero inglés recuperó el gol frente a Panamá tras una insólita historia protagonizada por un chamán ghanés

Harry Kane celebra un gol en el Mundial 2026.
La selección de Inglaterra recuperó la sonrisa en el Mundial después de imponerse a Panamá en la tercera jornada de la fase de grupos por 0-2. Los de Thomas Tuchel certificaron el triunfo con los tantos de Jude Bellingham y un Harry Kane que volvió a ver portería después de quedarse sin marcar en el encuentro anterior.
El capitán inglés había arrancado el campeonato a un gran nivel. En la primera jornada, frente a Croacia, firmó un doblete que resultó decisivo para el triunfo de Inglaterra y confirmó el buen momento del delantero. Su actuación le situó de nuevo entre los grandes protagonistas del Mundial, colocando a su país entre los favoritos para llevarse la Copa del Mundo en el caso de seguir a este nivel.
Sin embargo, antes del duelo contra Ghana apareció un inesperado protagonista. El chamán ghanés Nana Kwaku Bonsam aseguró públicamente que había realizado un ritual para impedir que Harry Kane marcara contra su selección. Durante los días previos al encuentro explicó que había preparado una supuesta maldición con el objetivo de frenar al delantero inglés. En ese partido, correspondiente a la segunda jornada, Kane no consiguió marcar y Ghana logró un empate sin goles, que ha acabado siendo decisivo para que los africanos estén en los dieciseisavos de final.
Tras ese encuentro, el propio Bonsam afirmó que había retirado el maleficio e, incluso, llegó a asegurar que había realizado un nuevo ritual para que el atacante pudiera volver a marcar en su siguiente compromiso. Casualidad o no, Harry Kane volvió a encontrarse con el gol frente a Panamá y puso fin a su breve sequía goleadora en el campeonato.
La historia no terminó ahí. En Perú también se hicieron virales las imágenes de varios chamanes realizando un ritual con una figura de cartón de Harry Kane. Según explicaron durante la ceremonia, el objetivo era "limpiar" al futbolista de la supuesta mala energía y del presunto maleficio que, a su juicio, había recibido desde Ghana. Horas después, el delantero inglés volvió a marcar con su selección, alimentando una de las historias más curiosas que está dejando este Mundial.