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Los dos monumentos españoles que pueden convertirse en una nueva maravilla del mundo

Las nuevas siete maravillas contemporáneas buscan reconocer construcciones capaces de transformar destinos, y el Museo Guggenheim Bilbao y la Sagrada Familia aparecen como dos de las grandes opciones españolas

La torre Eiffel, París y voleyplaya. ¿Foto de los JJOO?

La torre Eiffel, París y voleyplaya. ¿Foto de los JJOO?x.com @olympics

Patricia de la Torre
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El mundo vuelve a buscar sus siete maravillas, pero esta vez no habrá que mirar hacia la Antigüedad. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo, conocido internacionalmente por sus siglas WTTC, ha puesto en marcha una campaña para elegir las siete maravillas contemporáneas del mundo: construcciones levantadas desde 1801 que hayan cambiado la forma de viajar, impulsado la economía de su entorno y redefinido la identidad de una ciudad. España llega a esta carrera con una posición especialmente sugerente.

La principal novedad de la campaña es que no está reservada a gobiernos, instituciones culturales ni comités académicos. Cualquier persona, desde cualquier parte del mundo, puede proponer una construcción realizada a partir de 1801 y explicar por qué merece ser considerada una maravilla contemporánea.

Las nominaciones se abrieron el 7 de julio de 2026. El 7 de enero de 2027, el WTTC anunciará una primera selección de 70 lugares y abrirá la votación pública. El proceso continuará el 7 de abril de 2027, cuando la lista se reducirá a 30 finalistas, y concluirá el 7 de julio de 2027 con la presentación de las siete construcciones elegidas. 

"Cada generación deja su huella en el mundo", ha defendido Gloria Guevara, presidenta y consejera delegada del WTTC. Su planteamiento resume el espíritu de una iniciativa que pretende mirar más allá de la espectacularidad arquitectónica. Una maravilla moderna debe despertar admiración, pero también haber generado oportunidades, inversión, empleo y una nueva relación entre el lugar y sus visitantes.

El Guggenheim Bilbao parte con ventaja entre las nuevas siete maravillas contemporáneas

El Museo Guggenheim Bilbao no figura todavía como candidato oficial, porque esa lista no se conocerá hasta enero de 2027, pero sí ocupa un lugar protagonista en la presentación internacional de la campaña. El WTTC lo utiliza, junto a la Torre Eiffel y el Gran Museo Egipcio, como ejemplo de construcción moderna capaz de redibujar el mapa de los viajes.

Arquitectura en espiral y arte moderno en uno de los museos icónicos de Nueva York.

Arquitectura en espiral y arte moderno en uno de los museos icónicos de Nueva York.Victoria Peñalver

Inaugurado en 1997 y diseñado por Frank Gehry, el edificio de titanio modificó la imagen exterior de Bilbao hasta convertir su nombre en una expresión utilizada en urbanismo y turismo: el llamado "efecto Bilbao". La transformación no dependió exclusivamente del museo, sino de una estrategia urbana más amplia, pero el Guggenheim se convirtió en su símbolo más reconocible.

El argumento de la organización parece escrito a su medida. El WTTC busca lugares que no se limiten a recibir visitantes, sino que pongan una ciudad en el mapa, generen orgullo local y activen nuevas oportunidades económicas. En el caso bilbaíno, la arquitectura dejó de ser solo el continente de una colección artística para convertirse en parte de la experiencia del viaje.

La dimensión cultural de la ciudad queda reflejada también en Descubre las 10 ciudades españolas con más espacios para la cultura, un recorrido que destaca el Museo Guggenheim, la ría, el Teatro Arriaga y el Museo de Bellas Artes como piezas de una oferta que supera ampliamente los límites de un único edificio.

La Sagrada Familia puede entrar en las nuevas siete maravillas contemporáneas

La Sagrada Familia no aparece señalada por el WTTC entre los tres ejemplos con los que ha presentado la iniciativa, por lo que sería prematuro hablar de una candidatura oficial. Sin embargo, cumple las condiciones básicas para ser nominada: es una obra realizada por manos humanas, pertenece a la era contemporánea y posee una extraordinaria capacidad para atraer visitantes y proyectar internacionalmente su ciudad.

Iluminación de la Sagrada Familia tras la bendición de la Torre de Jesucristo por parte del Papa León XIV, a 10 de junio de 2026, en Barcelona.

Iluminación de la Sagrada Familia tras la bendición de la Torre de Jesucristo por parte del Papa León XIV, a 10 de junio de 2026, en Barcelona.ALBERTO PAREDES -S<{

Su singularidad añade un elemento difícil de encontrar en otros aspirantes. El templo comenzó a construirse en 1882 y ha acompañado la evolución de Barcelona durante más de un siglo. 

La Sagrada Familia también encarna la idea de una maravilla que modifica el paisaje urbano. Sus torres forman parte de la silueta reconocible de Barcelona y su influencia se extiende a la cultura, la espiritualidad, la arquitectura y el turismo. En junio de 2026 volvió a adquirir una destacada proyección internacional con los actos vinculados a la Torre de Jesucristo, reforzando la dimensión universal del templo.

La huella de Gaudí fuera de Cataluña permite, además, ampliar la mirada mediante No están en Barcelona: las dos obras de Gaudí que convierten a León en una parada única, una aproximación a la Casa Botines y al Palacio Episcopal de Astorga como puertas de entrada al universo creativo del arquitecto.

Los requisitos de las nuevas siete maravillas contemporáneas van más allá de la belleza

El WTTC ha definido cuatro grandes ideas para valorar las propuestas. Las construcciones deben haber sido creadas por el ser humano, pertenecer al periodo comprendido entre 1801 y la actualidad, ejercer una influencia positiva sobre el destino y permanecer abiertas al descubrimiento. La convocatoria admite monumentos, edificios, instituciones y complejos turísticos, por lo que no está limitada a museos o templos.

La belleza, por sí sola, no garantiza una plaza. El proyecto quiere reconocer lugares que atraigan viajeros de forma responsable, generen oportunidades para la población local y tengan capacidad para perdurar en equilibrio con su entorno. Este enfoque explica por qué el Guggenheim Bilbao cuenta con opciones evidentes: su valor arquitectónico está unido a una transformación urbana tangible.

La Sagrada Familia deberá competir con iconos internacionales cuya notoriedad parece indiscutible, como la Torre Eiffel, la Ópera de Sídney o grandes infraestructuras culturales de reciente apertura. Sin embargo, la convocatoria también quiere descubrir lugares menos consagrados. La popularidad será importante durante la votación, pero la historia que acompañe a cada propuesta puede resultar decisiva para alcanzar la lista inicial de 70 seleccionados.

España tiene más opciones para las nuevas siete maravillas contemporáneas

El Guggenheim y la Sagrada Familia son los nombres más evidentes, pero no los únicos edificios españoles que podrían recibir nominaciones. La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el Palacio de Cristal de Madrid, el Puente de Vizcaya, el Centro Botín de Santander o incluso grandes obras de ingeniería e instituciones culturales encajan cronológicamente en la convocatoria.

La clave estará en demostrar que su influencia supera el impacto visual. El WTTC no busca únicamente edificios fotografiados millones de veces, sino lugares que hayan transformado la economía, la identidad y la experiencia turística de su entorno. Esa condición reduce el número de aspirantes sólidos, pero fortalece especialmente la posición del Guggenheim.

España no tiene todavía dos monumentos incluidos entre las nuevas maravillas contemporáneas. Ni siquiera existe aún una lista oficial de candidatos.

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