Ismael Morales, experto de Fundación Renovables, explica por qué el precio de la luz se ha disparado este verano
El responsable de Políticas Climáticas de Fundación Renovables, en declaraciones recogidas por la Cadena SER, explica qué ha llevado al mercado mayorista a máximos de los últimos cuatro veranos
El uso de equipos de climatización aumenta durante las olas de calor y contribuye al incremento de la demanda eléctrica, uno de los factores que ha elevado el precio de la luz este verano.
Julio ha dejado un dato que anticipa un verano más caro para millones de hogares: el precio mayorista de la electricidad ha rozado los 105 euros por megavatio hora (MWh), alrededor de un 50% más que hace un año y el nivel más elevado para un mes de julio desde 2022. Los datos del mercado eléctrico confirman un encarecimiento que afecta especialmente a los consumidores acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), cuya factura está más vinculada a la evolución del mercado mayorista. Según el Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE), durante julio se han sucedido jornadas con precios claramente superiores a los del verano pasado, mientras la CNMC continúa publicando el seguimiento oficial de estos mercados. La explicación, sin embargo, va mucho más allá de encender más el aire acondicionado.
Una de las explicaciones más completas sobre este fenómeno la ha ofrecido Ismael Morales, responsable de Políticas Climáticas de Fundación Renovables, en declaraciones recogidas por la Cadena SER. El experto recuerda que una ola de calor no solo incrementa el uso de aparatos de refrigeración en los hogares, sino que también dispara la demanda eléctrica nacional. Según explica, el consumo puede aumentar entre un 20% y un 30% durante las horas punta, especialmente entre las siete y las ocho de la tarde, cuando coinciden millones de equipos de climatización funcionando al mismo tiempo.
Ese incremento de la demanda obliga al sistema eléctrico a recurrir con mayor frecuencia a tecnologías de generación más caras, lo que termina trasladándose al precio mayorista de la electricidad y, en consecuencia, a la factura de quienes tienen una tarifa regulada.
El precio de la luz también sube porque el calor reduce la eficiencia del sistema
Morales añade un factor menos conocido y que suele pasar desapercibido. Las altas temperaturas no solo elevan el consumo, sino que también hacen que parte del sistema eléctrico funcione con menor eficiencia.
En la entrevista concedida a la Cadena SER, el experto explica que los paneles fotovoltaicos pueden perder entre un 10% y un 15% de rendimiento cuando las células alcanzan temperaturas cercanas a los 60 o 65 grados, algo habitual durante las olas de calor. A ello se suma que las líneas eléctricas sufren mayores pérdidas porque aumenta la resistencia de los conductores cuando sube la temperatura ambiente.
En otras palabras, en los días de calor extremo no solo se necesita producir más electricidad para satisfacer la demanda, sino que parte de esa energía se pierde con mayor facilidad durante su transporte, incrementando la presión sobre el sistema eléctrico.
El gas sigue marcando el precio de la electricidad
A este escenario se suma otro elemento determinante: el encarecimiento del gas natural en los mercados internacionales.
Aunque España produce cada vez más electricidad con fuentes renovables, las centrales de ciclo combinado siguen siendo necesarias para cubrir determinados momentos de elevada demanda. Cuando estas centrales entran con mayor frecuencia en funcionamiento, el precio del gas adquiere un peso decisivo en la formación del precio mayorista.
Durante las últimas semanas, la cotización del gas TTF, referencia europea, ha aumentado de forma significativa debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, contribuyendo al incremento del coste de generación eléctrica. Esa combinación entre mayor demanda, menor aportación de algunas tecnologías renovables y un combustible más caro explica que julio haya superado por primera vez desde 2022 la barrera de los 100 euros/MWh de media.
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Qué hogares notarán más la subida del precio de la luz
Los consumidores con contratos a precio fijo en el mercado libre no percibirán necesariamente esta subida de forma inmediata, ya que mantienen el precio pactado con su comercializadora hasta la renovación del contrato.
La situación es distinta para los cerca de 8,4 millones de consumidores acogidos al PVPC, cuya tarifa incorpora la evolución del mercado mayorista y, por tanto, refleja con mayor rapidez los incrementos del precio de la electricidad. Por ello, organismos como la CNMC recomiendan revisar periódicamente las condiciones contratadas y comparar si la tarifa elegida continúa siendo la más adecuada para el perfil de consumo de cada hogar.
Aunque el precio mayorista depende de factores internacionales y de la evolución de la demanda, sí existen hábitos que ayudan a contener la factura. Los expertos en eficiencia energética recomiendan mantener el aire acondicionado entre 25 y 26 grados, evitar cambios bruscos de temperatura, cerrar persianas durante las horas centrales del día y aprovechar la ventilación nocturna cuando sea posible.
Mientras persistan las altas temperaturas y el mercado internacional del gas continúe tensionado, el precio de la electricidad seguirá condicionado por factores que escapan al control de los consumidores. Sin embargo, comprender por qué sucede ayuda a interpretar mejor una factura que este verano vuelve a estar bajo presión.