Dolor en Colombia por el final de la trágica historia de las trillizas Saavedra Caicedo
Las jóvenes de 23 años vivían junto a sus padres y eran conocidas por su estrecha relación

Las trillizas Saavedra Caicedo.
La historia de las trillizas Saavedra Caicedo ha terminado con un desenlace trágico tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto. Ana María, Isabella y Sofía, de 23 años, vivían junto a sus padres en un edificio de cuatro plantas de Cali que quedó completamente sepultado tras el seísmo. Ana María fue localizada con vida y trasladada a un centro sanitario, mientras que los equipos de rescate encontraron posteriormente los cuerpos de Sofía, de sus padres y, finalmente, de Isabella, la última integrante de la familia que permanecía desaparecida.
La búsqueda de Isabella se prolongó durante varios días mientras familiares y equipos de emergencia trabajaban entre los escombros del inmueble. Su prima Diana March Espinoza confirmó finalmente que había sido localizada sin vida y compartió el dolor de la familia a través de las redes sociales. "Con el corazón completamente roto, queremos informar que Isabella, la trilliza que aún faltaba por encontrar, fue hallada sin vida. Hasta el último momento mantuvimos la esperanza de encontrarla con vida. Esa esperanza se convierte en un dolor imposible de explicar", escribió. Los padres de las jóvenes, Blanca Victoria Caicedo y John Jairo Saavedra, también fueron encontrados muertos entre las ruinas, abrazados, mientras que la familia perdió además a Diego Caicedo, hermano de Blanca.
Las tres hermanas eran conocidas por su estrecha relación y, según explicó su familia, permanecieron juntas durante buena parte de su trayectoria personal y académica. Estudiaron la misma carrera y llegaron a realizar el último semestre en Francia antes de regresar a Cali, donde las tres trabajaban. "Desde chiquitas, pues desde que nacieron, han estado las tres, las 'trillis', siempre las tres juntas", relató Diana March Espinoza. Otros familiares las describieron como jóvenes alegres, muy vinculadas a su familia y aficionadas a la música y a la salsa, una pasión que también compartían con sus padres.
Ana María fue rescatada con vida de entre los restos del edificio después de que los vecinos escucharan sus gritos y acudieran al lugar. Según explicó su familia, quedó protegida por una estructura de madera que evitó que los escombros cayeran directamente sobre ella. La joven sufrió una fractura de pelvis y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Permanece ingresada y bajo supervisión médica, mientras sus familiares han puesto en marcha una recaudación de fondos para ayudarla a afrontar los gastos médicos y la reconstrucción de su vida después de perder a sus padres, sus dos hermanas, su tío y su vivienda.
El caso de los Saavedra Caicedo se suma a las consecuencias del terremoto que ha golpeado distintas zonas del país. El seísmo, ocurrido el 10 de agosto, ha dejado hasta el momento 281 fallecidos y 3.971 heridos, además de miles de viviendas destruidas o dañadas, según los datos recogidos en los balances difundidos tras la tragedia. En Cali, una de las ciudades afectadas, los equipos de emergencia han continuado trabajando entre edificios dañados y zonas donde todavía existía riesgo de nuevos derrumbes.