La caída de los influencers: ¿estamos realmente ante su final?
Las redes sociales acumulan críticas y llamamientos a dejar de seguir determinados perfiles tras las polémicas vividas este verano

Lola Lolita ganadora del Ídolo del Año
El verano de 2026 ha dejado una imagen poco habitual en las redes sociales españolas: algunos de los influencers con mayor presencia digital están siendo cuestionados por sus propios seguidores. El concepto de "la caída de los influencers" se ha convertido en una tendencia en TikTok, donde se acumulan vídeos, críticas y llamamientos a dejar de seguir a determinados creadores. El debate gira en torno a un modelo que durante años se ha basado en mostrar viajes, vacaciones, compras, relaciones personales y una vida aparentemente al alcance de cualquiera.
Uno de los episodios que más ha alimentado esta corriente ha sido el de Carlos García, conocido como Carliyo el Nervio, quien cuestionó la atención generada por el eclipse del pasado 12 de agosto y aseguró que se trataba de "una cortina de humo". Sus declaraciones provocaron una oleada de reacciones y también afectaron a sus cifras de seguidores. En los últimos 14 días, habría perdido alrededor de 12.000 seguidores, mientras que su pareja, Natalia Palacios, habría perdido unos 22.000, según los datos de Social Blade citados en las informaciones sobre el fenómeno.
La conversación también ha alcanzado a otros perfiles conocidos. Fabiana Sevillano, que cuenta con millones de seguidores en TikTok, protagonizó uno de los vídeos que comenzaron a circular dentro de esta corriente después de explicar que sólo disponía de un mes de vacaciones tras haber pasado meses preparándose para La Velada del Año de Ibai Llanos. Según los datos de Social Blade recogidos en las informaciones, la creadora perdió alrededor de 9.100 seguidores en un periodo de 14 días. Otros creadores, como Lucía Sánchez, también han recibido críticas después de publicar declaraciones sobre cuestiones sociales que provocaron una respuesta negativa entre parte de sus seguidores.
A este escenario se suma el cuestionamiento de la relación entre los influencers y las marcas. El Xokas perdió una colaboración con Burger King después de varias polémicas y de unas declaraciones en las que afirmó: "Por la campaña de Burger King he cobrado más que tus padres en 20 años". También se ha señalado el aumento de contenido patrocinado dentro de los perfiles, hasta el punto de que algunos usuarios consideran cada vez más difícil diferenciar entre una recomendación personal y una acción publicitaria. Los datos de la AIMC reflejan que el 69,8% de los usuarios de internet cree que existe un uso o abuso de la publicidad encubierta.
Pese a esta sucesión de polémicas, obviamente, las cifras del sector no apuntan a una desaparición de los creadores de contenido. En nuestro país, IAB Spain sitúa en 158 millones de euros la inversión publicitaria en influencers durante 2025 y no parece que esa cantidad vaya a bajar. El escenario que se está viendo en las redes parece afectar especialmente a determinados perfiles, pero las comunidades todavía resisten y muestran su fidelidad a sus influencers favoritos a pesar de las críticas externas.