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El madrileño que está haciendo el Camino de Santiago arrastrando una piedra sufre un duro contratiempo ¿irreparable?

La idea surgió después de conocer el reto de un peregrino estadounidense que avanzaba golpeando una roca durante su recorrido

Imagen del Camino de Santiago.

Imagen del Camino de Santiago.EUROPA PRESS

Publicado por
Jorge Martín

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Salvador Estorch se propuso recorrer los cerca de 800 kilómetros del Camino del Norte, desde Irún hasta Santiago de Compostela, con un acompañante muy particular: una piedra que arrastra atada a su cintura durante cada etapa. El madrileño, de 25 años, escogió la roca en una playa de Irún con la intención de desgastarla poco a poco hasta conseguir que adquiriera una forma completamente redonda. Sin embargo, el reto acaba de encontrarse con un contratiempo que puede cambiar sus planes.

El joven decidió afrontar por primera vez el recorrido completo después de haber realizado anteriormente algunos tramos del Camino de Santiago. En esta ocasión, su propósito era vivir la experiencia en solitario, conocer a otros peregrinos y enfrentarse a un desafío personal diferente. Desde el comienzo del viaje ha ido compartiendo en redes sociales el desarrollo de cada jornada, donde la piedra se ha convertido en uno de los elementos protagonistas y ha recibido diferentes nombres por parte de sus seguidores, entre ellos "Piedregrina", "San Piedro" y "Mick Jagger".

La idea de arrastrar la roca durante todo el recorrido surgió después de que Estorch viera en redes sociales a un joven estadounidense que avanzaba por el Camino golpeando una piedra. A partir de ahí decidió buscar su propia roca y llevarla consigo durante los cientos de kilómetros que separan Irún de Santiago. El objetivo era que la fricción provocada por el desplazamiento fuera eliminando progresivamente sus partes más irregulares hasta convertirla en un pequeño guijarro.

El reto, que el madrileño ha documentado prácticamente desde el primer día, ha acumulado millones de visualizaciones en redes sociales. En sus publicaciones se puede observar cómo la piedra va sufriendo el desgaste provocado por el recorrido mientras Estorch continúa avanzando por las diferentes etapas. El peregrino llegó a situarse en la zona de Laredo durante su quinta etapa, cuando todavía tenía por delante alrededor de 500 kilómetros para alcanzar Santiago de Compostela.

Ahora, sin embargo, la piedra ha sufrido un problema que puede resultar determinante para el desafío. En la última etapa, la roca se ha partido y Estorch ha optado por mantenerla unida enrollándola con alambre para poder continuar llevándola consigo. La solución, no obstante, condiciona su plan inicial de conseguir que esa misma piedra termine convertida en un guijarro redondo después de completar el Camino. Ante esta situación, el madrileño asegura que valoraría incluso la posibilidad de volver a empezar el reto con otra piedra.

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