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La OCU descubre qué frena la compra de alimentos de proximidad: hasta el 95% de carne, pescado y huevos analizados incumple un dato clave

Una nueva encuesta de la OCU revela que el 65% de los consumidores españoles tiene en cuenta que un alimento sea local o de proximidad, pero la falta de información clara sobre su origen sigue siendo una de las principales barreras para comprarlo

La procedencia de frutas y otros alimentos es uno de los datos que más interesa a los consumidores que buscan productos locales o de proximidad.

La procedencia de frutas y otros alimentos es uno de los datos que más interesa a los consumidores que buscan productos locales o de proximidad.Unsplash

Patricia de la Torre
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Dos de cada tres consumidores españoles ya tienen en cuenta que los alimentos que compran sean locales o de proximidad. El interés existe y se está trasladando a la cesta de la compra, pero aparece un problema justo cuando intentamos comprobar si aquello que tenemos delante realmente procede de cerca: la etiqueta no siempre permite identificar con claridad su origen.

El dato procede de una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), publicada el 4 de septiembre de 2026, realizada sobre una muestra representativa de españoles de entre 25 y 79 años. El 25% asegura que la procedencia local influye "mucho" en su decisión de compra y otro 40% afirma que influye "bastante". En conjunto, un 65% prioriza los productos locales o de proximidad.

El 63% asegura que estos productos aparecen a menudo o muy a menudo en su cesta. La cuestión es por qué ese porcentaje no es todavía mayor. Y una de las respuestas que ofrece la OCU apunta directamente a algo tan cotidiano como mirar la información que acompaña al alimento: falta claridad para conocer de dónde procede realmente.

Los alimentos de proximidad tropiezan con un problema: saber realmente de dónde vienen

Comprar local parece sencillo hasta que llega el momento de comprobarlo. La OCU señala que la falta de información clara en el etiquetado sobre el origen constituye una de las principales dificultades mencionadas por los consumidores para incorporar más alimentos de proximidad a su compra habitual.

Determinados datos que aparecen en un envase pueden confundirse fácilmente con el origen real del producto. En los alimentos envasados, explica la organización, la información obligatoria relacionada con esta cuestión puede limitarse al nombre, razón social y dirección del fabricante, pero el lugar donde está establecido el fabricante no tiene por qué coincidir con el lugar de producción del alimento o de sus principales ingredientes.

En otras palabras, localizar una dirección española en el envase no basta por sí solo para concluir que la materia prima sea española o que estemos ante un producto de proximidad.

La OCU encuentra problemas de origen en carne, pescado y huevos

La advertencia de la OCU no se basa únicamente en las respuestas de los consumidores. La organización la relaciona con un estudio anterior en el que comprobó cómo se estaba informando sobre el origen de diferentes alimentos frescos vendidos a granel.

El resultado es especialmente contundente: entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos a granel analizados en mercados carecían de información sobre su origen, según la organización.

La OCU recuerda que estos productos frescos o poco procesados deben disponer de información sobre su procedencia. Por ello reclama la atención de las autoridades de consumo locales y autonómicas.

La organización señala que también ha observado problemas de este tipo en frutas y verduras. Y en esta categoría resulta especialmente habitual que el comprador busque producto nacional o cercano.

La procedencia puede comprobarse en el cartel del establecimiento o en el propio envase cuando corresponda. Y conviene no recurrir a atajos que parecen fiables pero no lo son. Mercadona explica de qué país proceden las naranjas que vende en sus supermercados recuerda, por ejemplo, que un código de barras que empiece por 84 no demuestra que el alimento haya sido cultivado o producido en España: identifica el registro de la empresa dentro del sistema GS1, no necesariamente el origen del producto.

Los alimentos de proximidad no siempre son más caros

El etiquetado no es la única dificultad que detecta la encuesta. El precio también pesa. Un 43% de los encuestados señala el mayor precio como un elemento disuasorio a la hora de comprar productos de proximidad. Sin embargo, la OCU introduce que un alimento sea local no significa necesariamente que resulte más caro que uno importado.

La organización pone como ejemplos la ternera nacional y los garbanzos. Según sus estudios, la primera resulta más barata que la importada y ocurre lo mismo con los garbanzos. En otras legumbres, que ya parten de precios relativamente bajos, las diferencias pueden ser pequeñas.

Además, uno de cada dos encuestados estaría dispuesto a pagar más por un alimento local, un dato que demuestra que el origen se ha convertido para una parte importante de los consumidores en un atributo de compra comparable a otros factores tradicionalmente determinantes.

Qué mirar en la etiqueta para saber si un alimento es realmente de proximidad

La principal enseñanza de la encuesta es que palabras que evocan cercanía no deberían sustituir a la comprobación del origen. Cuando esa información esté disponible, lo relevante es localizar el país o lugar de procedencia del alimento o de la materia prima, y no deducirlo únicamente a partir de la dirección del fabricante, el lugar donde se ha envasado o referencias geográficas destacadas comercialmente en el frontal.

El ejemplo de los códigos de barras resulta especialmente ilustrativo. Que aparezca el prefijo 84 no convierte automáticamente el contenido en producto español. Para conocer el origen de unas naranjas, por ejemplo, hay que acudir al país de origen indicado en la información correspondiente, no al código que identifica a la empresa.

La OCU pide más información sobre el origen de los alimentos envasados

La organización considera que el problema necesita también una respuesta normativa. Por eso reclama al Ministerio de Agricultura que impulse una legislación europea que obligue a incluir información clara y específica sobre el lugar de procedencia de los principales ingredientes de los alimentos envasados.

También propone mejorar la identificación de los productos locales dentro de supermercados y comercios mediante carteles o espacios específicos y fomentar los mercados locales donde productores y establecimientos puedan comercializar estos alimentos de manera organizada.

El consumidor parece cada vez más dispuesto a comprar cerca, pero para hacerlo necesita saber qué significa realmente "cerca".

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