Expertos sanitarios y la DGT coinciden en que hay medicamentos con los que darías positivo en un control y la multa llega hasta 1.000 euros
Tomas este medicamento legal cada invierno y no lo sabes: si te para la DGT con él en sangre, la multa es de 1.000 euros y te quitan 6 puntos aunque tengas receta
La recomendación oficial es consultar siempre el prospecto y el pictograma de riesgo
No todos los medicamentos y fármacos sanitarios recetados o de automedicación son compatibles con la conducción segura. La DGT y la AEMPS alertan de que alrededor de 5.000 principios activos pueden mermar capacidades esenciales como la atención, el tiempo de reacción o la visión, y algunos incluso generan positivos en los controles de tráfico.
Entre los más habituales destacan los antihistamínicos de primera generación (dexclorfeniramina, bromfeniramina, difenhidramina y doxilamina), que provocan somnolencia, mareos y disminución de la capacidad de reacción, por lo que se desaconseja totalmente conducir durante su uso.
Por su parte, los antihistamínicos de segunda generación (loratadina, bilastina) presentan menor riesgo de sedación, pero aun así deben usarse con precaución al volante.
También deben vigilarse los antigripales y anticatarrales combinados que suelen mezclar antihistamínicos con antitusígenos como la codeína y la dihidrocodeína (opioides legales bajo prescripción que pueden dar positivo en tests de saliva si superan los 20 ng/ml).
Asimismo, también se encuentran el dextrometorfano (presente en jarabes para la tos como Romilar, que puede generar falsos positivos a opiáceos), el ibuprofeno y el naproxeno (señalados como posibles causantes de falsos positivos en analíticas, aunque su impacto real sobre la conducción es menor). La recomendación oficial es consultar siempre el prospecto y el pictograma de riesgo antes de ponerse al volante.
Cómo actuar si tomas medicación y vas a conducir
La normativa de la DGT no sanciona el consumo de medicamentos bajo prescripción médica, pero exige acreditar su uso legítimo en caso de positivo. Si un test detecta codeína, tramadol u otros opioides, el conductor debe presentar la receta o informe médico que justifique el tratamiento, ya que sin esta documentación la prueba puede derivar en un expediente sancionador.
Las sanciones por conducir bajo los efectos de medicamentos que reduzcan las capacidades son de 1.000 euros de multa sin reducción posible y la retirada inmediata de 6 puntos del carnet. Asimismo, si el test detecta sustancias prohibidas (opiáceos, anfetaminas, cocaína, cannabis) aunque provengan de una medicación, se abre un procedimiento administrativo que requiere una justificación médica posterior.
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Antonio Bret
Para minimizar riesgos, los expertos recomiendan
- Evitar conducir durante los primeros días de tratamiento o tras un cambio de dosis.
- Prestar especial atención a los fármacos con el pictograma triangular rojo con coche negro y la leyenda "Conducción: ver prospecto", un símbolo obligatorio desde 2021 que advierte de que el fármaco puede alterar la atención, los reflejos, la coordinación o la percepción, sin prohibir conducir automáticamente.
- Cero alcohol, ni una gota, mientras se toma medicación para el resfriado o la alergia, ya que el propio proceso viral sumado a los efectos secundarios reduce la capacidad de conducción y la mezcla con bebidas alcohólicas multiplica el peligro.
- Ante la duda, dejar el coche aparcado hasta recuperar la plena capacidad.
Mantener la prudencia al volante cuando se sufre un proceso gripal o alérgico es fundamental para evitar tanto multas severas como situaciones de riesgo en la carretera. Revisar los prospectos, identificar el pictograma de advertencia y contar siempre con la debida justificación médica en caso de tratamientos con sustancias controladas garantiza una conducción informada y segura para todos.